Argentina y Australia son los únicos países con esperanzas de sobrevivir ante un supuesto ataque nuclear entre Estados Unidos Rusia, según una investigación publicada en el revista especializada Nature Food, reproducida en el diario británico The Times. Por el contrario, el 90% de los británicos podrían morir de hambre ante este panorama.

Con los antecedentes de los bombardeos de Estados Unidos en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, investigadores del Reino Unido desarrollaron un estudio para prever cuál podría ser el resultado en materia de seguridad alimenticia ante un nuevo bombardeo de magnitudes similares en el planeta.

En ese contexto, explicaron que el conflicto nuclear conduciría a interrupciones “catastróficas” en la cría de animales, la pesca y los cultivos en todo el mundo dentro de los cuatro años posteriores. Además provocaría incendios masivos, el viento podría propagar el humo y el fuego y, en consecuencia, el hollín y las cenizas ditribuidas en la atmósfera bloquearían el Sol, marchitarían los cultivos en todo el mundo y conducirían a millones de muertes, de acuerdo al estudio publicado en la revista Nature Food.

“La reducción de la luz, el enfriamiento global y las probables restricciones comerciales después de las guerras nucleares serían una catástrofe global para la seguridad alimentaria“, resaltó el estudio. Y determinó que unas 5.000 millones de personas en todo el mundo, el 75 % de la población mundial, podría morir de hambre.

El investigador Deepak K. Ray dijo a la revista Newsweek que “en el escenario extremo, el número de muertos será la población combinada de Estados Unidos, Europa, la Federación Rusa y sus aliados y mucho más”.

Según dijo a The Times el profesor Alan Robock, de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey y coautor del estudio, tanto Argentina como Australia cultivan en grandes cantidades productos más resistentes, como el trigo, lo que les da ventaja sobre el resto. 

Así, según el estudio, tanto la Argentina como Australia son “lugares que tienen las mayores esperanzas de que sus sociedades sobrevivan durante una década” si estallara una guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia.

“Todavía habría suficiente producción doméstica para ellos, pero se puede imaginar que habrá flotillas de refugiados hambrientos de Asia en camino”, explicó el experto.

Evitar la guerra nuclear

“Los datos nos dicen una cosa: debemos evitar que ocurra una guerra nuclear”, afirmó Robock. “Nadie ha hecho este cálculo antes. Nadie ha intentado calcular el número de personas que morirían”, explicó.

Preocupado por el panorama, el científico alertó que todavía hay nueve países con más de 12.000 ojivas nucleares. “Si existen armas nucleares, se pueden usar, y el mundo ha estado cerca de la guerra nuclear varias veces”, dijo. Y sugirió “prohibir las armas nucleares” como la “única solución a largo plazo”.

La invasión de Rusia a Ucrania, y los ejercicios militares chinos intensificados cerca de Taiwán, renovaron en el último tiempo los temores de un conflicto nuclear. Este martes, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que “no tiene necesidad” de usar armas nucleares en Ucrania, y calificó de “mentiras absolutas” las especulaciones de que Moscú podría desplegar armas nucleares o químicas en el conflicto.

La guerra nuclear mataría rápidamente de hambre a más de 5.000 millones de personas.