Buenos Aires: Vio a su hermano en la Tv y lo reconoció como el femicida de la mujer asesinada frente a su hija

La mujer vio el rostro del hombre que caminaba junto a la víctima en la imagen de la cámara de seguridad y les dijo que era su familiar y que tuvo una condena de 17 años por violación; con este dato realizan allanamientos para capturarlo.

A partir de la difusión de las imágenes de Gloria Cristina Domínguez Zimmerman, la mujer, de 29 años, asesinada en La Matanza, una mujer advirtió que el rostro del hombre que acompañaba a la víctima junto a su hijo, de 5 años, correspondía a su hermano y alertó a la policía. A partir de la información aportada por la mujer, los investigadores realizaron una serie de allanamientos para capturar al sospechoso. En un departamento de unos monoblocks situados en Triunvirato 4175, en Villa Luzuriaga -a cuatro cuadras de la casa de la víctima, a tres de su quiosco y a seis de la escena del crimen- la policía encontró un barbijo y gasas manchados con sangre, y un cuchillo que pudo haber sido utilizado para consumar el homicidio.

La testigo, Yohana Doval, indicó que su hermano, identificado como Juan Leonardo Doval, había estado preso 17 años, condenado por violación. Sin embargo, cuando los investigadores fueron a corroborar este dato no hallaron ninguna persona con esa identidad que hubiera ingresado en el sistema del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Al ampliar el campo de búsqueda, los policías encontraron que un hombre con una identidad similar a la que aportó la hermana del sospechoso estuvo preso entre 2003 y 2017 en un establecimiento del Servicio Penitenciario Federal (SPF) por una sentencia por abuso sexual agravado ocurrido en jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires.

Según la información aportada por Yohana Doval, su hermano tiene 41 años y su fisonomía coincide con la del hombre que caminaba junto a Domínguez Zimmerman ayer, pasadas las 15.45, por Garibaldi hasta la avenida Monseñor Bufano (Camino de Cintura), en lo que constituyó la última imagen con vida de la víctima.

Dos horas y media después, la policía encontró el cuerpo de Gloria en la planta alta de un edificio en el que funcionaba un centro de educación terapéutica para menores con capacidades diferentes y que en la actualidad está abandonado.

A partir de la reconstrucción del femicidio realizada por los investigadores policiales y judiciales se habría determinado que, al llegar al edificio abandonado donde funcionó el Hogar Santa Estefanía, situado en Camino de Cintura entre Car abobo y Remedios de Escalada, en Villa Luzuriaga, Gloria y el acusado se habrían dirigido a la planta alta mientras el hijo de la mujer, Braian, se quedó en la planta baja mirando videos por YouTube en el celular de su madre.

Después, el niño, al advertir que su madre no bajaba y cuando el hombre que lo había llevado al lugar lo abandonó, caminó hasta la entrada y, entre llantos, pidió auxilio a Luis, un vendedor de garrapiñadas que tiene su puesto en la parada de colectivos, al que le dijo que su madre estaba tirada en piso y no respiraba. Luego, el vendedor, acompañado de un vecino, alertaron al número de emergencias 911. Cuando los efectivos llegaron al lugar, en dos móviles, comprobaron que Domínguez Zimmerman había sido asesinada.

Al comprobar la identidad de la víctima, los investigadores policiales establecieron que tiene un quiosco en la esquina de Garibaldi y Centenera, a pocas cuadras del lugar del femicidio. Ella misma está domiciliada muy cerca, en Remedios de Escalada al 4500. Con este dato, los policías, supervisados por el fiscal de La Matanza Gastón Duplaá, recorrieron la calle Garibaldi y revisaron las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad instaladas en la zona.

En dos de esas grabaciones hallaron a la mujer y al niño cuando caminaban por Garibaldi en dirección al Camino de Cintura, minutos después de las 15.45, junto al sospechoso. Durante la mañana, esas imágenes tomaron estado público. Así fue que una mujer afirmó que el hombre que aparecía junto a la mujer era su hermano y aportó el dato a la policía.

Los investigadores abonan la presunción de que el agresor era cliente del quiosco que administraba Domínguez Zimmerman junto a su esposo y su cuñada, Carmen, que es quien le dio a la policía el dato de que la joven le había avisado que le habían ofrecido comprar a muy buen precio una panchera para sumar productos para la venta en el local.

Se presume que quien hizo la oferta habría sido el mismo hombre que, con este engaño, llevó a Gloria al predio abandonado donde la mató a golpes y cuchilladas mientras el hijo de la víctima estaba en la planta baja, entretenido con el celular.

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