Un productor rural deberá mantener a una puma de por vida tras haberla mutilado

Se trata de un fallo histórico por un caso de maltrato de fauna silvestre. El felino perdió una pata en una trampa.

Una puma, que cayó presa de un cepo, sentó jurisprudencia al convertirse en el primer caso de violencia de fauna silvestre (delito penal en Argentina, tipificado en la ley 22.421) condenado con un resarcimiento económico de por vida.

El productor agropecuario Sergio Neubauer mutiló a una puma hembra con una trampa para jabalíes. Ahora, debe depositar una suma mensual de $4.000, ajustable cada seis meses, para pagar los gastos de manutención del animal, que quedó imposibilitado para cazar.

Esta “cuota alimentaria” se mantendrá mientras viva el animal, que puede ser entre 15 o 20 años, dado el “acuerdo de reparación” avalado por la Justicia. A su vez, el productor debe aportar material de concientización y educación ambiental.

El incumplimiento del pago desencadenará la continuidad de la causa judicial, que podría terminar con un fallo que ordene la cárcel.
El año pasado, Brigadistas del Parque Nacional Lihué Calel, de La Pampa, se toparon con la felina, presa de la trampa que colgaba de un alambre colindante entre el predio del parque y los campos vecinos.

Viviana Antoci, intendenta del Parque Nacional, es la encargada de impulsar la demanda penal y valoró que el hecho siente “un precedente legal para luchas futuras”.
La puma había sido vista varias veces por las cámaras del espacio protegido de 32.500 hectáreas.

En paralelo, se inició una demanda civil, aún en proceso, cuya multa permitiría recuperar parte de los 300 mil pesos de los gastos operativos que se destinaron al rescate y recuperación de la puma. El animal fue trasladado a la reserva de Villa Rumipal, en Calamuchita.

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