Por negativo en el ADN del cabello encontrado en Tizato podrían liberar al único sospechoso del homicidio

La causa por la desaparición y homicidio de César Daniel Tizato podría quedar sin detenidos y no son pocas las sospechas que apuntan a que se diluyen las posibilidades de otro presunto autor del crimen, finalmente determinado el viernes 2 de octubre de 2020 cuando en una laguna de un campo de San José fue hallado semisumergido el cadáver del adolescente de 15 años tras 33 días de búsqueda.

Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN adelantaron que tras la exhumación del cuerpo de Tizato, pericia ordenada en enero pasado por el juez de Instrucción de Apóstoles, Miguel Ángel Faría, se detectaron cabellos en el cuerpo que dio un patrón genético que no corresponde al de Tizato como tampoco al ADN del profesor de artes marciales, también domiciliado en San José, detenido el mismo día que fue descubierto el cadáver en un estanque de agua rodeado de vegetación entre las estancias “La Rosita” y “Las Vertientes”.

Ante esta novedad en la causa, las mismas voces en contacto con este Diario adelantaron que el detenido de 44 años podría solicitar ser liberado o excarcelado. Dependerá del análisis del magistrado al frente de la instrucción si determina la “falta de mérito” o continúa con la imputación provisoria por “homicidio”.

Vale recordar que luego de la aparición del cuerpo, a 1.800 metros de la ruta 105 en jurisdicción de Fachinal en una laguna a pocos metros del arroyo Pindapoy, se ordenó la toma de muestras de ADN al sospechoso.

El mismo día del hallazgo, la Justicia dispuso la detención del profesor de artes marciales, vecino de la víctima y quien fue la última persona en verlo con vida tras llevarlo a cazar el domingo 31 de agosto pasado.

Ni bien se supo de la desaparición del muchacho, el hombre explicó a su familia que volvió solo de aquella excursión, argumentando que había dejado al chico con dos desconocidos, a quienes nunca se pudo identificar.

César Daniel Tizato sufrió una muerte violenta a raíz de un traumatismo de tórax con una herida de entrada punzocortante, que podría corresponder a un elemento contundente largo y con punta que correspondería a un destornillador, una chaira para afilar cuchillos o un arma blanca tipo puñal largo.

 

Fuente: Primera Edición