SALUD. 6 verdades sobre las vacunas contra la covid-19.

Una de las mayores barreras que se interponen en el camino para poner fin a la pandemia no es médica ni logística. Es la información errónea sobre las vacunas contra la covid-19.

La demanda de vacunas supera actualmente a la oferta, pero también hay muchas personas que no están seguras de si deben recibir la vacuna o se oponen firmemente a ella. A menudo, esto se debe a que han escuchado información incorrecta sobre la vacuna o sus efectos.

Muchos expertos estiman que entre el 70% y el 90% de la población debe vacunarse para bloquear la propagación del virus y alcanzar la inmunidad colectiva, que se produce cuando hay suficientes individuos inmunes a una enfermedad, impidiendo su propagación.

Vacunación en India
Los mitos sobre las vacunas son una de las barreras en la lucha contra la Covid-19.

Y si se quiere lograr la inmunidad colectiva, es importante comenzar a disipar los mitos para que cuando haya un acceso generalizado a la vacuna, la gente no dude en recibirla.

Somos un inmunólogo y un farmacéutico. Y estas son algunas de las verdades detrás de los mitos comunes que hemos escuchado sobre las vacunas de ARNm de Covid-19 de pacientes, amigos y familiares.

1. Las vacunas se probaron rigurosamente y se determinó que eran seguras

La tecnología de ARNm que se utilizó en las vacunas Pfizer/BioNTech y Moderna existe desde hace más de una década y no es nueva en el campo del desarrollo de vacunas.

Además, las vacunas de ARNm aprobadas se han sometido a rigurosas pruebas y ensayos clínicos que demuestran su seguridad y eficacia en las personas.

Vacuna de moderna
Todas las vacunas autorizadas fueron sometidas a rigurosas pruebas.

Más de 90.000 personas se ofrecieron como voluntarias para estos ensayos de vacunas. La vacuna Pfizer-BioNTech redujo la enfermedad en un 95% y la vacuna Moderna redujo la enfermedad en un 94% después de que los voluntarios completaron dos dosis.

El desarrollo, los ensayos clínicos y la aprobación ocurrieron más rápido que lo visto con vacunas anteriores, pero para eso hay varias razones.

En primer lugar, se ha estudiado la tecnología de ARNm para otras enfermedades virales (virus del Zika, virus de la rabia, virus sincicial respiratorio) durante los últimos años. Los científicos pudieron aplicar esta tecnología familiar al virus SARS-CoV-2 inmediatamente después de su descubrimiento.

En segundo lugar, la financiación y las asociaciones de empresas gubernamentales y privadas permitieron que muchas de las fases de los ensayos clínicos ocurrieran en paralelo, en lugar de en series, que es el diseño de prueba típico. Esto aceleró significativamente el proceso.

Llegada de vacunas a Guatemala
Poco a poco las vacunas han empezado a llegar a casi todo el mundo.

En tercer lugar, la mayor parte del costo del desarrollo de vacunas, que además requiere mucho tiempo, es aumentar la fabricación y la producción comercial, y garantizar el control de calidad.

Esto suele suceder después de que se hayan completado los ensayos de eficacia de fase 3. Debido a la urgencia de la pandemia de Covid-19, la fabricación y producción a escala comercial de estas vacunas comenzó al mismo tiempo que los ensayos clínicos de seguridad humana. Esto significó que una vez que se demostró que las vacunas eran seguras y efectivas, había una gran reserva lista para distribuir al público.

2. Las vacunas no tienen ningún efecto sobre el material genético de los receptores

El ADN se encuentra dentro del núcleo de una célula. Y el ARN mensajero, o ARNm, utilizado por las vacunas ingresa a la célula pero no al núcleo.

Gráfico de cómo actúa la vacuna en el cuerpo

Las instrucciones de ARNm luego se utilizan para fabricar la proteína de pico, que el cuerpo reconoce como algo ajeno, y esto evoca una respuesta inmune. Y, después de ser leídas, estas moléculas de la vacuna de ARNm se degradan rápidamente a través de procesos celulares normales.

Las vacunas de ARNm de Covid-19 producen solo la proteína de pico y no pueden producir las enzimas que facilitan la integración de la célula huésped. Por lo tanto, es muy poco probable que se altere el ADN del huésped.

3. Las vacunas de ARNm no pueden contagiar de Covid-19

Las vacunas de ARNm no pueden causar enfermedades porque no contienen un virus vivo.La mayoría de las personas presentan efectos secundarios leves como dolor de brazo, dolores, escalofríos y fiebre después de la vacunación. Estos síntomas son las reacciones saludables y esperadas a la vacuna y, a menudo, desaparecen en pocos días.

Vacuna
Las vacunas de ARNm no utilizan virus vivos.

También ha habido algunos informes de efectos secundarios más graves. Al 18 de enero, las tasas de anafilaxia, una reacción alérgica potencialmente mortal, eran de 1 en 212.000 entre los que recibieron la vacuna Pfizer y de 1 en 400.000 en los que recibieron la vacuna Moderna. Nadie ha muerto de anafilaxia.

Ha habido informes de muerte, pero no parecen deberse a la vacuna. Estas muertes se han producido principalmente en personas de edad avanzada, una población con mayores tasas de mortalidad. Todas estas muertes están siendo investigadas, pero en este momento se están atribuyendo a condiciones subyacentes.Una cosa a tener en cuenta es que a medida que se vacunen más personas, habrá más casos de enfermedades incidentales. Estas son enfermedades que se esperaría que ocurrieran a un cierto ritmo en una gran población, pero que pueden no estar relacionadas con recibir la vacuna.

4. Las mujeres embarazadas o en período de lactancia pueden optar por vacunarse de forma segura

El CDC establece que las pacientes embarazadas o en período de lactancia pueden optar por vacunarse si son elegibles.

Mujer es vacunada con su bebé en brazos
Estar embarazada o dando el pecho no es una razón para no ponerse la vacuna.

Las mujeres que estaban embarazadas o amamantando fueron excluidas de los ensayos iniciales, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud a recomendar inicialmente la vacunación solo en personas embarazadas o lactantes de alto riesgo.

Pero esta controvertida postura se revirtió después del rechazo de las principales organizaciones de salud materna, incluido el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos y la Sociedad de Medicina Materno-Fetal, que señaló que el riesgo de Covid-19 es mayor en las poblaciones embarazadas.

Debido a que los datos son limitados, las sociedades y organizaciones profesionales han tardado en hacer una recomendación clara a pesar de que los expertos coinciden en que el riesgo de infección por Covid-19 supera cualquier riesgo potencial y teórico de la vacunación.Los estudios preliminares en animales no mostraron efectos dañinos y, hasta la fecha, no ha habido informes de daños al feto o problemas con el desarrollo de ninguna de las vacunas de ARNm.

Las personas que tengan preguntas deben hablar con su proveedor de atención médica, pero no se requiere una consulta o aprobación para la vacunación.

5. Las vacunas contra la Covid-19 no tienen ningún efecto sobre la fertilidad

A algunas personas les preocupa que las vacunas COVID-19 puedan causar infertilidad, lo cual no es cierto. Este mito se originó porque una secuencia corta de aminoácidos que componen la proteína de pico del SARS-CoV-2, necesaria para infectar las células humanas, también se comparte con una proteína llamada sincitina que está presente en la placenta, un órgano vital en el desarrollo fetal.

Sin embargo, la similitud de secuencia es demasiado corta para desencadenar una reacción inmune peligrosa que de lugar a la infertilidad, según los expertos que estudian estas proteínas.

Mujer siendo vacunada en El Salvador
El de la infertilidad es otro mito asociado a las vacunas contra la Covid-19.

Además, hay registros de embarazos exitosos después de la infección por SARS-CoV-2, sin evidencia de un aumento de abortos espontáneos ocurridos al principio del embarazo.

La respuesta inmune al virus no parece afectar la fertilidad. Si bien las personas embarazadas fueron excluidas de los ensayos de vacunas, 23 participantes del ensayo de Pfizer / BioNTech quedaron embarazadas después de recibir la vacuna y no hubo abortos espontáneos en las que la recibieron.

Aunque es un número pequeño en comparación con las más de 40.000 personas inscritas en el estudio, se suma a la evidencia de que no hay necesidad de preocuparse por la infertilidad.

6. Aquellos que han tenido Covid-19 se beneficiarán de la vacunación

Se estima que los anticuerpos de la infección por Covid-19 duran aproximadamente de dos a cuatro meses, por lo que aquellos que han tenido una infección previa aún deben vacunarse.

El CDC establece que las personas que han tenido la infección por Covid-19 pueden optar por esperar 90 días después de la infección porque se espera que estén protegidas por los anticuerpos naturales durante ese período de tres meses.

Sin embargo, es seguro recibir la vacuna tan pronto como finalice el período de cuarentena.

Vacunación en Serbia
Los antiguos enfermos de Covid también necesitan la vacuna.

Aquellos que recibieron anticuerpos monoclonales, que son anticuerpos sintéticos fabricados en un laboratorio, deben esperar al menos 90 días antes de recibir la vacuna.

Con nueva información que se publica a diario y las recomendaciones que cambian rápidamente, es difícil mantenerse al día.

Por eso es fundamental que los datos precisos sobre las vacunas contra la Covid-19 se difundan ampliamente para que cualquiera pueda acceder a la información necesaria para tomar una decisión informada.

Coronavirus: 7 cosas que aprendimos sobre la covid-19 en un año de pandemia

Cuando se detectó el primer caso de covid-19, Sars-CoV-2, sus efectos aún eran en gran parte misteriosos para pacientes, académicos y médicos.

Después de un año, la pandemia ha dejado más de 2,5 millones de muertos y 113 millones de casos de covid-19 en el mundo , aunque poco a poco están comenzando a desacelerarse.

SARS-CoV-2
Sin acciones de prevención colectiva, como el uso de mascarillas, la distancia social y la higiene personal, la vacuna no podrá interrumpir la transmisión por sí sola, dicen los expertos.

Por otro lado, los médicos y científicos han recopilado una gran cantidad de evidencia sobre el nuevo coronavirus, cómo se transmite y cómo podemos tratarlo de manera más efectiva.

A continuación resumimos algunas de las principales lecciones aprendidas tras un año de pandemia.

Profesional de la salud con mascarilla sosteniendo una caja de "Hydroxychloroquine 200 mg y un blíster con píldoras blancas.
La hidroxicloroquina (una de las versiones de la cloroquina) fue objeto de intensas disputas durante la pandemia de covid-19. La evidencia actual no respalda su uso para tratar la infección por coronavirus.

1) La cloroquina y la hidroxicloroquina no son útiles en el tratamiento

Al comienzo de la pandemia, la cloroquina, un fármaco tradicionalmente utilizado para combatir la malaria, y su derivado, la hidroxicloroquina, fueron vistos como una esperanza en el tratamiento de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus y llegaron a utilizarse, incluso en combinación con otros medicamentos, como antibióticos.

Aunque su efectividad contra el covid-19 fue señalada primero por investigadores chinos y luego por un grupo de investigación francés, desde entonces muchos estudios han reportado que estos medicamentos no tienen beneficios o incluso pueden causar efectos nocivos.

Didier Raoult, médico y microbiólogo responsable del estudio realizado en Francia, llegó a admitir en enero de este año que estas sustancias no reducen la mortalidad ni la gravedad de la enfermedad. Hace dos semanas, dio marcha atrás y defendió la medicación y sus efectos.

En julio del año pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió suspender las pruebas con hidroxicloroquina después de descubrir que no había reducción en la mortalidad en pacientes con covid-19.

Es decir, hasta ahora no existe una eficacia probada en el uso de estos fármacos para el tratamiento del covid-19.

Defensor abierto de la cloroquina desde el inicio de la pandemia, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo durante a principios de este mes que no se arrepentirá de haber indicado el fármaco contra el covid-19 incluso con pruebas de su ineficacia contra la enfermedad.

SARS-CoV-2 y el receptor ACE2
Para ingresar a la célula, el virus SARS-CoV-2 se une a una molécula en la superficie de la célula (su receptor).

Según Bolsonaro, el uso puede demostrarse eficaz en el futuro o puede considerarse un placebo, pero “si no hace mal, ¿por qué no tomarlo?”.

“Por lo menos no maté a nadie”, agregó. “Pero si la aprueban [la eficacia] quienes me criticaron, parte de la prensa, serán responsables”.

Pero no es tan simple: además de no aportar beneficios, la cloroquina puede causar arritmias y otros daños al corazón de los pacientes.

2) El uso de la mascarilla es esencial para contener el coronavirus

El uso de una mascarilla por sí solo no previene la propagación del coronavirus, pero ayuda mucho a contenerlo, según varios estudios sobre el tema.

Recientemente, los CDC (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades), en Estados Unidos, dijeron que usar dos mascarillas (una de tela sobre otra quirúrgica) bien ajustadas puede reducir la propagación del virus en más de un 90%.

Según los expertos, la mascarilla aporta al menos dos beneficios: protege a quienes la usan y, al mismo tiempo, protege a quienes rodean a una persona infectada.

Desde junio, la OMS ha abogado por el uso de mascarillas de tela para todas las personas que necesiten salir de casa. En diciembre, la agencia de la ONU actualizó sus recomendaciones y pidió refuerzo en el uso de cubrebocas, con especial atención a las unidades de salud.

Los CDC hicieron la misma indicación un poco antes, en abril.

Recientemente, algunos países europeos desaconsejaron o incluso prohibieron el uso de mascarillas de tela hechas en casa, requiriendo el uso de N95 y PFF2, que ofrecen un mayor nivel de protección.

“Las mascarillas de tela fueron útiles y lo siguen siendo, pero funcionan para proteger a los demás de ti al disminuir la emisión de partículas de quienes la usan”, dijo el ingeniero biomédico Vitor Mori, miembro del grupo Observatorio Covid-19 BR, en una reciente entrevista con BBC News Brasil.

mascarillas
La OMS recomendó hace poco usar dos mascarillas.

3) El covid-19 no solo afecta y mata a los ancianos

El riesgo de desarrollar síntomas graves de covid-19 aumenta con la edad, y los adultos mayores tienen un mayor riesgo.

La razón de esto es muy simple y no tiene nada que ver con el coronavirus: cuando envejecemos, nuestro sistema inmunológico, responsable de la defensa de nuestro cuerpo, también envejece.

Sin embargo, eso no significa que las personas más jóvenes sean inmunes al covid-19, incluso aquellas que no tienen comorbilidades, como diabetes, hipertensión y obesidad.

Pueden desarrollar los síntomas más graves de la enfermedad, requiriendo hospitalización, e incluso morir a causa de ella.

El riesgo de muerte por covid-19 entre los menores de 50 años, especialmente los jóvenes de hasta 30 años, se considera bastante bajo.

Pero el hecho de que la probabilidad de muerte sea más baja no quiere decir que estén libres de caer en estado grave.

BBC News Mundo obtuvo testimonios de enfermeras en España que aseguraron que las neumonías derivadas del covid-19 se estaban complicando en pacientes jóvenes.

“Este virus podría llevarlos [a los jóvenes] al hospital durante semanas o incluso matarlos”, dijo en marzo de 2020 el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Además, Ghebreyesus advirtió de que aunque en algunos casos no vayan a sufrir más que síntomas leves, lo que hagan muchos jóvenes puede ser “la diferencia entre la vida y la muerte para otra persona”.

4) El coronavirus no es una “gripecita”

La “gripecita” con la que despreciaron el coronavirus el presidente brasileño Jair Bolsonaro o el ex presidente estadouniense Donald Trump dejó estadísticas globales con mayores tasas de mortalidad que la gripe estacional.

Ambos mandatarios restaron importancia a la gravedad del covid.

No obstante, en Brasil, el covid-19 fue la causa de muerte con más víctimas el año pasado, superando otras enfermedades de alta letalidad, como ictus, infartos y neumonías, según datos del Portal de Transparencia de las oficinas de registro.

También en Estados Unidos, según los CDC, el covid fue la principal causa de muerte en los últimos meses.

causas de muerte

No obstante, aunque el covid no es una gripe (y es más mortal), muchos de sus síntomas son similares:

  • Fiebre
  • Tos
  • Fatiga

Algunas personas también pueden experimentar dolores musculares, dolor de cabeza y posiblemente diarrea o vómitos.

Y si se suman otros virus comunes durante el invierno, puede ser difícil estar seguro de qué es lo que está enfermando a alguien.

Además, tanto la gripe como el coronavirus pueden transmitirse antes de que las personas presenten algún síntoma, o incluso por aquellos que son asintomáticos.

Síntomas de la covid-19

5) El coronavirus tiene origen animal (y no fue producido en un laboratorio)

Cuando el covid-19 comenzó a extenderse por todo el mundo, su origen apuntaba a un mercado de mariscos en Wuhan, China.

A principios de este mes, un equipo de la OMS responsable de investigar la aparición del Sars-CoV-2 concluyó, después de una misión en Wuhan, zona cero de la pandemia, que toda la evidencia apunta a un origen “animal” del nuevo coronavirus.

“Todos los datos que hemos recopilado hasta ahora nos llevan a concluir que el origen del coronavirus es animal”, dijo a los periodistas el jefe de la misión de la OMS, Peter Ben Embarek. “El trabajo de campo no provocó ningún cambio en las convicciones que ya teníamos antes de comenzar [a investigar]”, agregó.

Según Embarek, los datos muestran que el nuevo coronavirus apareció en murciélagos. “Pero es poco probable que estos animales se encuentren en Wuhan. Aún no ha sido posible identificar al animal intermedio“, explicó.

Embarek agregó que la hipótesis de que el nuevo coronavirus se escapó de un laboratorio es “extremadamente improbable”.

“La investigación sobre el origen del coronavirus es todavía un trabajo en curso“, concluyó.

Wuhan, China
Wuhan fue el primer lugar del mundo donde se detectó el virus.

6) El contagio por envases y alimentos es “mínimo”

Al comienzo de la pandemia, miles de personas denunciaron en las redes sociales la angustia de tener que limpiar regularmente los envases y los alimentos.

En agosto del año pasado, la OMS dijo que no había “casos confirmados de covid-19 transmitidos por alimentos o envases de alimentos”. Pero enumeró una serie de precauciones para evitar la contaminación cruzada (la transferencia de microorganismos causantes de enfermedades de un alimento a otro, por medio de un vector).

También dice que no es necesario desinfectar los envases de alimentos, pero “las manos deben lavarse bien después de manipular los envases de alimentos y antes de comer”.

A principios de este mes, esta premisa fue reforzada en un nuevo informe publicado por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA). En él, la agencia informa de “la probabilidad” de que los envases y los alimentos transmitan el coronavirus.

Según la publicación, no hay evidencia comprobada de que los alimentos o sus envases sean una fuente probable de transmisión del coronavirus.

Existe un “abrumador consenso científico internacional” de que “es muy poco probable que los alimentos consumidos y sus envasados propaguen Sars-CoV-2”, concluye la FDA.

La OMS, a su vez, recomienda usar desinfectante de manos antes de ingresar a las tiendas si es posible, así como lavarse bien las manos cuando regreses a casa y también después de manipular y almacenar productos comprados.

La entrega a domicilio no debe ser motivo de preocupación, pero es importante lavarse las manos después de recibirla. Algunos expertos también recomiendan usar bolsas de plástico solo una vez.

Persona lavándose las manos.
Lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos es importante al llegar de hacer las compras y puede repetirse tras guardar todos los productos como medida de protección extra.

7) Es posible contraer el covid-19 dos veces

La investigación realizada por la agencia de salud pública del gobierno británico, Public Health England, encontró que la mayoría de las personas que han contraído covid-19 (83%) tienen inmunidad durante al menos cinco meses.

Pero los casos de reinfección por covid-19, aunque raros, se están identificando en varios países.

La mayor preocupación de los especialistas, sin embargo, es la reinfección con nuevas variantes.

Si un número considerable de personas que ya fueron sido infectadas comienzan a dar positivo por covid-19, puede ser que haya una variante en circulación capaz de eludir los anticuerpos producidos por el sistema inmunológico después de una primera infección.

La reinfección por variante es una de las hipótesis investigadas para explicar el brote de hospitalizaciones y muertes ocurridas en enero en Manaos, Amazonas, donde se detectó la variante brasileña.

La ciudad ya había sufrido mucho por la primera ola de la enfermedad: una encuesta publicada en la revista Science el 9 de diciembre estimó que el 76% de la población de Manaos habría contraído covid-19.

En teoría, este número (si es correcto) sería un porcentaje suficiente para generar la llamada inmunidad de grupo (o de rebaño), que ocurre cuando el elevado número de personas con anticuerpos es capaz de detener la circulación de la enfermedad porque se hace difícil encontrar personas vulnerables, y el virus pierde fuerza.

Pero en enero, los hospitales de la capital amazónica comenzaron a llenarse rápidamente hasta el punto de que la estructura de salud pública colapsó y decenas de personas murieron por falta de oxígeno.

Médico con virus
Las nuevas variantes abren un nuevo paradigma sobre la reinfección, por eso las medidas de prevención siguen siendo vitales.

Una hipótesis para este nuevo aumento en casos de covid-19 es que parte de ellos se debieron a reinfecciones por la variante P.1, que circulaba en Manaos en ese momento.

También se descubrieron variantes del coronavirus en Sudáfrica y en el sureste de Inglaterra.

En los tres casos, las nuevas variantes, más contagiosas, jugaron un papel importante en el caos provocado por las altas tasas de infecciones y hospitalizaciones.

Las medidas de contención y la vacunación son, según los expertos, factores clave para prevenir los brotes por nuevas variantes.

Fuente: BBC Mundo.