El mango de la felicidad.

Como hace muchos no se observaba, las frutas de mango pululan por Eldorado y alrededores.

Se los ve en todos lados, hasta algunas familias cuelgan las frutas en bolsita en sus rejas en señal de regalo, ya sea por el exceso de producción o porque no los consumen.

Otros los venden en la vereda, por las redes sociales o en carritis. Los hay desde 100 pesos la docena hasta $50 la unidad de las grandes en tamaño. La variedad de mango es larga:  Tommy Atkins, Alfonso, Julie, Osteen, Keitt, Francis,  Haden,  Palmer y más.

En las verdulería o supermercados, el precio es de $120 a $150  el kg pero con las ofertas callejeras o en el patio propio o del vecino, la venta es casi inexistente.

Las propiedades del mango son amplias.

En este apartado, les ofreceremos algunas curiosidades de esta planta y fruta, tan abundantes en estos dias.

También intentaremos explicarles porqué no es fácil exportarla.

El mango es originario de la India. Los portugueses lo trajeron a América del Sur por primera vez durante la época de la colonia.

Las propiedades del mango son variadas, sin embargo, algunas que no sabíamos pero que por alguna razón nos hacían sentir bien, hoy lo conocemos.

El mango contiene triptófano, un aminoácido con propiedades relajantes que, combinado con la vitamina B, ejerce sobre el cuerpo la presión suficiente como para mantenernos tranquilos.

Es relajante y apenas consumida la sensación se hace presente.

El triptófano en el mango activa la producción de la serotonina, el neurotransmisor conocido entre los científicos con el nombre de “la hormona de la felicidad”.

El consumo de mango desencadena dentro del cuerpo toda una maquinaria de reacciones que impiden el desarrollo de pensamientos negativos, conductas compulsivas o sensaciones depresivas.

El mango nos hace más estables y combate cualquier acción patológica que nos conduzca a eventos de infelicidad.

Su alto contenido antioxidante hace menos probable desarrollar cáncer, ya que es capaz de oxigenar las células y evitar la acidificación de las mismas, principal causa del inicio de la enfermedad.

El consumo de jugo de mango con limón es la más poderosa receta de prevención de cáncer conocida.

La almendra de la semilla de mango (la que se halla dentro del caparazón del núcleo de esta fibrosa fruta) es ideal para consumirla en agua, como tereré o en mate.

A los mayores de 40 años ayuda en la lucha contra la prostatitis y en niños en impedir el desarrollo de parásitos como yardias o lombrices intestinales.

El mango puede alcanzar alturas increíbles: 30 metros o más.

Abunda en países con clima cálido. Es, además, la “fruta oficial” de algunas naciones como Pakistán, India y Filipinas.

Existe inquietud porque desde el Estado no se promueve políticas de exportación de esta fruta. Esto, sin embargo, no es algo sencillo. El mango es una de las frutas más abundantes de la región.

Así como en Misiones y en Paraguay, el mango abunda en toda América del Sur y Central. Se cultiva ampliamente en China, España (en la costa tropical de Granada) y en algunos otros países de oriente. La abundancia del mango hace a esta fruta muy competitiva.

Como dato curioso podemos añadir que el mango es una planta resistente al fuego.

Combate cualquier incendio si a las ramas se las utiliza sobre los focos del fuego.

La sabia blanca que emana del tallo-sostén de la fruta, en contacto con la piel facial, provoca manchas que duran de entre 12 a 24 horas, por lo que en el interior del país algunos jóvenes, en su picardía por evitar ir a la escuela, la suelen usar para provocarse pecas en el rostro y fingir así el padecimiento de viruela.

El mango en la Argentina

Un nuevo Boletín de Frutas y Hortalizas, nos informa que la producción de mango en Argentina es aproximadamente de 6.640 Tn. en 464 Ha.

Las principales provincias productoras en nuestro país son: Jujuy, Salta, Formosa, Misiones, Corrientes y Tucumán. (Ing. Agr. E. Sanchez, INTA 2016). Al Mercado Central de Buenos Aires ingresaron en el año 2018, 1740.3 Tn de mango siendo una de las frutas que aumentó su comercialización en los últimos 5 años.

Entre la oferta nacional Salta es la principal provincia que ofertó Mango en el MCBA con un 15,3 % del total de Mangos ingresados anualmente.

De la oferta importada, Brasil participó con el 65,6 % del total de Mangos ofertados durante el 2018. Durante el mes de enero se produjo la mayor oferta anual de Mangos con un ingreso de 311 Tn de la cual la mayor oferta durante ese mes fue de la provincia de Salta que participó con el 53 % del ingreso, seguido de la oferta de Misiones con el 29.6 %.

En cuanto a las recomendaciones de manejo poscosecha para el mango, recomiendan tener en cuenta los siguientes pasos: preenfriamiento, conservación frigorífica, atmósfera controlada, transporte y distribución.

Con respecto a los problemas de poscosecha, explican que después de esta tarea se pueden producir problemas por podredumbres de la base del fruto, daños por frío, daños ocasionados por mala maduración y otras enfermedades de poscosecha.

Por eso, se deben evitar golpes que generen machucones, abrasiones que pueden complicarse por el ataque de hongos. La medida de control que se realiza es extremar los cuidados en la manipulación y manejo de la fruta.

Tener en cuenta, que las temperaturas inferiores a 10ºC producen daños por frío y la temperatura idónea para la maduración se halla entre 18 y 24ºC

Por otra parte, el boletín hace hincapié en las enfermedades de poscosecha, las cuales sonantracnosis y podredumbre apical del fruto. La primera, es la principal enfermedad de poscosecha , cuyo mejor tratamiento es la prevención en el campo.

En casos severos puede ayudar a su control la inmersión de los frutos en agua caliente a 54,5-56ºC durante 5 minutos. La eficacia de este método se puede ver aumentada por el uso de varios fungicidas de uso permitidos en poscosecha.

En cuanto a la segunda enfermedad nombrada anteriormente, constituye un grave problema de poscosecha. Esta enfermedad sólo ataca a los frutos maduros una vez cosechados y está causada por un complejo de varios hongos cuya incidencia depende de la zona de producción.