Consumo de carne vacuna cayó a su nivel más bajo de los últimos 100 años

De esta manera, terminó el 2020 con una baja del 1,3%. Por su parte, la producción de carne vacuna creció ese año un 1,3% hasta las 3,7 millones de toneladas de res con hueso.

El consumo de carne vacuna cayó a su nivel más bajo de los últimos 100 años. El consumo de carne vacuna por habitante cayó un 2,3% en diciembre hasta ubicarse en los 49,7 kilos, el nivel más bajo de los últimos cien años, de acuerdo a un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra)

En este sentido, el mercado interno habría absorbido 2,257 millones de tn r/c/h en enero-diciembre del último año, volumen que se ubicó 1,3% por debajo del registrado en 2019. Del total producido, el mercado interno habría representado 71,1% (-1,9 puntos porcentuales interanuales).

En diciembre de 2020 el consumo (aparente) de carne vacuna por habitante retrocedió un 2,3% por debajo del registro de 2019 (-1,2 kg/hab/año), cayó 13,5% en relación al promedio de 2017 (-7,8 kg/hab/año) y 27,3% con respecto al máximo relativo de 2007-2009 y se constituyó en el guarismo más bajo de los últimos cien años (teniendo en cuenta las cifras provisorias de faena y exportaciones correspondientes al segundo semestre de 2020).

En diciembre, la faena de hacienda vacuna se sostuvo en 1,2 millones de cabezas por cuarto mes consecutivo y el sector cerró 2020 con el mayor nivel de actividad en once años (14,0 millones de cabezas). La participación de las hembras en la faena total, en este contexto, se ubicó en 43,5% en el último mes del año, cumpliéndose así cinco meses consecutivos de sostenimiento del rodeo vacuno.

En 2020, la producción de carne vacuna ascendió a 3,17 millones de tonelada res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna, superando en 1,3% a la producción de 2019.

Por otra parte, las exportaciones de carne vacuna habrían alcanzado un récord de 917,2 mil tn r/c/h en en 2020, superando en 8,4% el volumen exportado en 2019. La participación de los embarques al exterior en el total producido habría llegado a 28,9%, convirtiéndose en la más alta de las últimas décadas.

En noviembre de 2020 las exportaciones de carne vacuna crecieron de forma significativa, ‘superando’ el máximo alcanzado en octubre de 2019 (+0,2%).

Los volúmenes records que viene exportando la industria frigorífica argentina no se tradujeron en récords de facturación, debido a que China empujó hacia abajo el precio promedio pagado en los primeros meses de 2020, y luego éste se estabilizó en un nivel 30% inferior al promedio observado en el último trimestre de 2019 (3.500 dólares por tn pp vs. 5.000 dólares por tn pp).

En enero-noviembre del último año se facturó un total 2.511,1 millones de dólares por las exportaciones de cortes vacunos. Estos ingresos resultaron 8,7% inferiores a los generados en enero-noviembre de 2019.

De cada 10 kilogramos exportados de carne vacuna, 7,5 kilogramos se enviaron a China en enero-noviembre del año que acaba de finalizar.

Razones macro económicas hicieron que el ternero de invernada pasó de costar 100/105 $/kg en marzo a costar 180/190 $/kg en diciembre. Esto se produjo porque cada productor que vendía una jaula de animal gordo, en el afán de no quedarse con pesos en su cuenta corriente buscó en la compra de terneros su reserva de valor.

Por otra parte, la sequía en América Latina, el atraso en la siembra de la cosecha gruesa en Estados Unidos, y la caída del dólar a nivel mundial, provocaron el aumento de las commodities agrícolas, elevando el precio del maíz de 8 $/kg en marzo a 20 $/kg actualmente.

Esta combinación de factores primero le restó rentabilidad al feedlot para pasar a ser deficitario, por lo tanto, la cantidad de animales encerrados disminuyó drásticamente y, ante la falta de animales terminados los precios comenzaron a subir.Este proceso coincidió temporalmente con el cambio en la cuarentena y la apertura de la mayoría de las actividades que se mantenían sin actividad.

Esta demanda aletargada despertó con la apertura casi total de la economía y convalidó el aumento de precios en los finales de noviembre y diciembre, merced al aumento de la liquidez que se observó en la economía a lo largo del año. “El deseo de consumo de los argentinos venció al bolsillo flaco. Suponemos que a partir de enero ocurrirá lo contrario”, destacó Ciccra.

Acompañando la evolución del precio de la hacienda, entre noviembre y diciembre de 2020 el precio promedio de los principales cortes de carne vacuna registró una suba de casi 20% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), al tiempo que con relación a diciembre de 2019 experimentó una suba también similar a la de la hacienda, del orden de 74,8% en este caso.

En 2022, se destetarían 500 mil terneros menos, según un informe del Consultor Salvador Distefano.

De cualquier manera, puede afirmarse que este último destete (2020) fue el más alto de la historia, calculándose que el destete 2021 –terneros hoy al pie de la madre– será entre 2% y 3% inferior al anterior. Esto se debe al menor número de vientres expuestos a servicio, por la importante caída de la preñez y por la elevada faena de vacas preñadas que se dio en 2019.

La preñez de la primavera 2020 no vendría mejor: en gran parte del país los vientres están recibiendo servicio en un pobre estado corporal, producto en muchas zonas de “la peor seca en 50 años”. Una preñez menor, un menor número de vacas en el stock, y una faena de vacas que todavía está por encima de los niveles de equilibrio, permiten anticipar que la “parición 2021/destete 2022” será nuevamente inferior a la previa. Así, en el otoño 2022, dentro de dos años, podríamos estar destetando unos 500 mil terneros menos que en 2020. Ambito.