Hospital Madariaga

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Liberan a ginecólogo denunciado por abuso sexual

Los aportes que brindó mediante declaración testimonial una enfermera del Hospital Ramón Madariaga de la capital provincial, sumado a otros elementos de prueba que fueron incorporados al expediente durante las últimas semanas, resultaron clave para que el magistrado Marcelo Cardozo, titular del Juzgado de Instrucción Uno de Posadas ordene la liberación del ginecólogo que había sido denunciado por presuntos abusos sexuales en perjuicio de una joven de 21 años.

Se trata de Rodolfo D. (41), quien el último jueves, después del mediodía, abandonó la seccional Decimotercera donde estuvo alojado durante más de dos semanas luego de ser notificado del auto de soltura dispuesto por el magistrado interviniente en la causa.

Más allá de esta novedad, el hombre continuará ligado a la investigación y deberá ponerse a disposición de la Justicia cuando esta lo requiera.

Según informó en su momento este matutino, el profesional fue denunciado el pasado miércoles 21 de octubre en una comisaría posadeña por una muchacha de 21 años que llegó hasta la capital provincial para someterse a una prueba de papanicolau.

De acuerdo a su presentación policial, comentó que fue víctima de un ultraje y tocamientos durante el tiempo que estuvo con el médico. Y que incluso este último llaveó la puerta del consultorio.

A partir de la fuerte acusación, el hecho fue puesto en conocimiento a las autoridades del Juzgado de Instrucción Uno e inmediatamente se ordenó las primeras medidas del caso.

Una de ellas fue pedir la detención del profesional involucrado, diligencia que se concretó horas después de la denuncia mientras el ginecólogo se encontraba en su lugar de trabajo.

Dicho arresto fue concretado por efectivos del Comando Radioeléctrico Centro.

En tanto que días más tarde, ya en audiencia indagatoria ante el juez Marcelo Cardozo, el profesional contó su versión de los hechos.

Durante su relato comentó que en ningún momento se sobrepasó con la joven y que en todo momento se dedicó a “practicar el acto médico que correspondía”.

Este aporte fue coincidente con los dichos de una enfermera que trabaja con el acusado y que también estuvo al momento en que la joven fue atendida en el Hospital Ramón Madariaga.

La trabajadora de la salud narró que ese día ingresó a la habitación donde estaba siendo examinada la denunciante y que en ningún momento advirtió nada raro.

Además, a partir de sus aportes, contradijo lo expuesto por la chica en su denuncia en relación a que la puerta estuvo cerrada durante el tiempo que duró el turno médico.

Fuente: El Territorio