Hielos saborizados: el emprendimiento en Puerto Piray

La joven de 20 años ideó el proyecto de hielos saborizados junto a su novio, de 21, y luego de haber tenido una exitosa respuesta por parte de los clientes, decidieron tomarlo con mayor seriedad y hoy ya adquirieron un freezer de mayor tamaño. En Posadas cuentan con dos puntos de distribución y aprovechan de la facilidad para trasladarse de su papá para repartir a otras localidades.

Florencia Viñuela, una joven emprendedora oriunda de Puerto Piray, pensó en los amantes del tereré, pero de esos a los que les gusta más tomar que preparar. Con llamativos colores, los hielos saborizados de “Flopi” se lucen solos y, según comentó ella misma, “la gente se re copó” con la idea. En tan solo un mes, trabajan a freezer lleno y hacen envíos a otras localidades.

 

 

Una tarde, mientras estaba junto a su novio, decidieron pensar en alguna propuesta “nueva” para emprender en el pueblo. “Vimos una publicidad de un picolé con frutas y después intentamos hacerlos pero no nos salían. Entonces buscamos otra opción y se nos ocurrió lo del hielo: estábamos en mi casa, teníamos la fruta necesaria, los hicimos y nos salió. Se vendieron enseguida”, relató.

 

hielos saborizados

 

En ese momento se dieron cuenta de que el emprendimiento cumplía con sus expectativas: a la gente le gusta. Con bolsas para hielo de tamaño grande, jugo natural, rodajas de frutas y otros ingredientes como jengibre o menta, los hielos son una genialidad para los fanáticos del tere que no son tan fanáticos para prepararlo y de aquellos que solo gustan de tomar una bebida refrescante.

 

Comenzó hace un mes y ya realiza servicio de reparto de hielos saborizados a todo Misiones

 

hielos saborizados

 

Aseguró que en Puerto Piray inclusive realizan servicio de delivery para repartir los hielos. A tan solo un mes desde que decidieron iniciar emprender, ampliaron su oferta de sabores y hasta hacen envíos a Posadas donde tienen dos puntos de distribución“Los llevamos por cantidad hasta Posadas. Mi papá viaja mucho por el trabajo y es quien los lleva. También me pueden pedir desde cualquier punto de la provincia”, indicó la joven de 20 años.

 

Tal fue el crecimiento que, después de ocupar todo el congelador de la heladera de su casa al igual que también lo hizo su novio, tuvieron que comprar un freezer: “Como empezamos en mi casa, después ya no nos alcanzaba el lugar de los congeladores. Poníamos 20 bolsitas en el mío y otros 20 en el de él. Ahí nos dimos cuenta de que ya no dábamos abasto”.

 

hielos saborizados

 

En una noche llegan a armar hasta 100 bolsitas con hielos saborizados, aunque si pueden seguir haciéndolo preparan más. “Cuando los ponemos a congelar, subimos historias a Instagram (@hielos_saborizados) contando y ponemos nuestros números celulares para que nos pidan por WhatsApp o también por la cuenta nomás. Mi papá, como es viajante, también levanta pedidos y nos ayuda”, finalizó Florencia.

 

Fuente: Misionesonline