Incidente entre el Diputado Nacional “Cacho” Bárbaro y la Policía de Misiones.

El Diputado Nacional “Cacho” Bárbaro Protagonizó un Incidente en cercanías a la localidad de Dos de Mayo.

Cerca de las 7:45 del martes 8 de Septiembre, el Diputado Nacional Héctor “Cacho” Bárbaro se enfrentó a policias que prestaban seguridad en el lugar donde se realizó la Asamblea de los Docentes Autoconvocados del día de ayer.

Según el diputado se dirigía a Eldorado y la polícia no lo dejó circular a pesar de tener autorización por ley debido a su cargo legislativo, desde la fuerza confirmaron que actuaron con él como con todos los conductores y que solo le pidieron la aplicación Misiones Digital, requisito especial en el municipio debido a la confirmación de nuevos casos de COVID-19 en localidades vecinas.

Claramente molesto por las exigencias decide atravesar la camioneta Toyota Hilux con la que se desplazaba sobre la Ruta Provincial 11, casi Ruta Nacional 14 (ver video).

Los uniformados volvieron a hablar con él pidiendo que la quitara, “secuestrá la camioneta” decía mientras golpeaba el capó del rodado.

Al final pudo continuar viaje a Eldorado y llegar a visitar a un concejal del Partido Agrario y Social (PAyS) que estaba internado. También hizo un extenso descargo en su facebook.

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=3393039887411161&id=100001155498525

La legislación al respecto

El Diputado Bárbaro hizo valer lo establecido por la ley nacional N° 20.959, sancionada en el año 1975, que establece que los senadores, diputados, y los secretarios y prosecretarios de ambas Cámaras del Congreso de la Nación, tienen derecho al uso de una credencial personal e intransferible que los habilitará para la libre circulación y el libre estacionamiento de los automotores.

Sin dudas, hay un legislación de libre circulación para el Diputado y todos los que componen el Congreso Nacional(senadores, diputados, secretarios y prosecretarios).

Constituyen, como base de la ley pergeñada por los mismos legisladores, una forma de movilizarse por todo el territorio provincial nativo de esos legisladores y también el nacional.

Así es como surge, en forma natural, que la legislación, la aplicación de la ley a todos los ciudadanos de carne y hueso de la Argentina, es igual para todos.

Pero, he aquí la paradoja, “todos somos iguales ante la ley” dice una verdad incólume, pero también no todos somos iguales para la ley.

Algunos ciudadanos comunes, la inmensa mayoría, carece de privilegios que ellos mismos se dan. Esta ley no es la única, hay muchísimas mas, como de no ser privado de su libertad en caso de haber cometido delito de tipo penal.

También observamos que muchos tienen hasta estacionamientos gratis en esta Ciudad y en varios puntos del país, mientras el mortal, el común, deberá pagar por ello.