Piray. Octogenaria fue sorprendida y violentada en su casa por un confundido profeta.

Hace tiempo, la comunidad de Piray está preocupada por su seguridad, por el avance de las drogas, los hurtos y los robos diarios.

Los 3 hijos de la señora Ferreira, viuda de Fleitas, saben que ya no la pueden descuidar.

La noche del 24 de Agosto, le tocó a Héctor pasar la noche en casa de su madre para cuidarla y lo hizo, hasta las 8:15 de la mañana del 25. El hombre relato el insólito hecho que vivió su madre a extraprensa.com

Anselma Ferreira tiene 80 años y vive sola en su casa de B° Belgrano.  A pesar de su edad, doña Anselma acostumbra a barrer el patio, frente a su casa pero, la mañana del martes alrededor de la 9, dejó de ser una mañana de rutina, porque mientras barría, un joven que caminaba por la calle embaló en dirección a ella, así sin más, entró hasta su patio, llegó hasta ella y comenzó a decir a la mujer que el podía curar su vista y, entre nombrar al supremo y hablar en su representación, el iluminado demente comenzó el manoseo hacía  ella y en nombre de Dios, el falso profeta,  logró sacarle los anteojos, tirarlo al suelo y pisotearlo hasta romper sus cristales.

Con su escoba, Anselma intentaba sacarse de encima al  guerrero de Dios,  que imponía a fuerte voz todo el tiempo su religión, mientras no dejaba de acechar y violentar a la octogenaria.

La mujer, mientras era zamarreada, la llevó a gritar. Una vecina escuchó a la doña gritando y,  al salir a ver de qué se trataba lo que oía, vió a su vecina siendo acosada y violentada por un extraño.

La buena samaritana gritó y llamó la atención del confundido joven, creído pastor, a quien pidió que dejara en paz a la anciana.

Éste accedió, se alejó, abandono el patio de la doña, pero cruzo la calle y se dirigió a la heroína, -¡con vos vine a tomar mate!, pero al final el hombre habría recobrado ese sentido perdido momentáneamente y tomó rumbo a la calle, perdiéndose.

Nadie parece haberlo visto nunca. La mujer violentada, goza de buena salud recordado el infortunado hecho.

Los vecinos creen que pudo tratarse de un adicto, quien bajo los efectos de algún alucinógeno, vio a doña Anselma y la abordó con sus delirios.

El episodio quedó registrado en una exposición policial en la comisaría local y se continúa con reuniones entre vecinos para expresar ideas y métodos para cuidarse de los robos y hurtos, además de plantear acciones para evitar que siga ganando las calles, el flagelo de las drogas.