Un joven salteño cobró al IFE y lo donó a un vecino que no pudo acceder al beneficio.

Joaquín es un estudiante universitario que sorprendió a su familia con el gesto solidario y con el insólito funcionamiento del sistema del Ingreso Familiar de Emergencia.

En una mesa familiar, Manolo Manzano contó que su compañero remisero estaba paralizado, sin poder trabajar porque superaba los 60 años y sin un peso para poder pagar su alquiler.

Su hijo Joaquín vio la indignación de su papá, sin sospechar que él iba a ser beneficiado con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) tras ingresar sus datos al sistema.

El joven de 18 años completó el formulario web tras una charla de amigos, movido por la curiosidad. Se lo comentó a su mamá e inmediatamente le dijo: “a vos no te va a salir, si no te hace falta nada”.


Días después, Joaquín recibió un mail que le confirmaba el acceso al beneficio.  “¡Cuando les cuento a mi familia!… Si estaban indignados antes, ahora estaban más; dijeron ‘cómo puede ser que a vos te llegue el bono y a él no’”, recordó el joven estudiante en diálogo con LA GACETA.

“El 1 de junio lo cobré y le di a mi papá la plata para que se lo diera a su amigo. Emocionado, me pidió que lo haga yo”, contó.

Joaquín donó los 10.000 pesos del IFE al hombre que ya no sabía qué hacer para poder pagar el alquiler de su habitación.

Es un vecino de la familia Manzano en Orán, un hombre de 62 años que vive de su trabajo como chofer de remis, pero que se vio paralizado durante la cuarentena al ser considerado dentro de la población de riesgo frente a la pandemia del coronavirus.

Entre lágrimas, el vecino agradeció al joven y también a Manolo, quien orgulloso de su hijo publicó la historia en su muro de Facebook.

A partir de ese posteo, el gesto del joven estudiante fue reconocido por miles de usuarios que compartieron la publicación hasta alcanzar los portales de noticias más importantes del país.

“No ha parado de sonar el teléfono; fue un tsunami de llamados”, contó sorprendido Manolo. “Joaquín quiere su independencia como todo chico de su edad; viene juntando su plata para renovar su compu y ha generado sus ahorros vendiendo su ropa en ferias; de esa manera hizo unos magos. Así se anotó en el IFE, yo no lo sabía. Pero sí sabía de gente que necesitaba esa ayuda para el día a día, para comer y para pagarse una pieza”, relató a LA GACETA el papá.

Cuando el joven accedió al beneficio y le contó a su padre la decisión de donar el dinero, Manolo se sintió “partirse al medio”.

“Juro que sentí cómo el pecho se me inflaba como queriendo explotar de orgullo. Le dije: andá en el auto a entregárselo vos mismo. CÓMO NO LO VOY A PUBLICAR!!!! Si cada vez que me acuerdo, me dan ganas de llorar”, publicó este papá en su cuenta de Facebook y el post se viralizó.