Cómo se volverá a volar en la Argentina y qué aerolíneas se irían del país

La decisión del gobierno de impedir la venta de pasajes agravó la crisis en el sector. Qué pasará con los precios de los pasajes y qué medidas de cuidado se analizan.

Uno de los sectores más perjudicados por la cuarentena es el aerocomercial. La decisión del Gobierno de prohibir la venta de pasajes hasta septiembre (algo que solo sucedió en la Argentina) generó un agujero financiero en las empresas. Sucede que los tickets que se compran hoy para volar en unos meses sirven para financiar los gastos corrientes de las aerolíneas. Al no poder vender, no tienen ingresos.

Distintas compañías que operan en el país explicaron a TN.com.ar que temen, a su vez, que aunque el Gobierno habilite los vuelos en septiembre, muchas personas opten por no viajar para cuidar su salud y pidan la devolución de su dinero. Esto podría generar una disminución en la cantidad de aerolíneas que operan en el país, un cambio que se sumará a modificaciones necesarias en los hábitos de vuelo.

Desde una aerolínea que opera en la Argentina y en varios países y que pidió no ser identificada revelaron que hace tres semanas mantuvieron una reunión virtual con el ministro de Transporte, Mario Meoni, y Paola Tamboreli, la administradora Nacional de Aviación Civil. En esa charla online, los funcionarios pidieron a las aerolíneas proyecciones, pero no pudieron explicar por qué el impedimento de vender pasajes va aun más allá de la duración de la cuarentena.

Hasta el momento, no hay desde el Gobierno una decisión de generar salvatajes financieros, como sucedió en Estados Unidos y Europa. La crisis que generó en el sector el coronavirus logró un milagro antes impensado: la fusión de Aerolíneas Argentinas y Austral, algo que ningún gobierno hasta el momento había conseguido.

Por lo que las aerolíneas empiezan a recalcular cómo serán los precios de los pasajes el día después de la cuarentena.

Algunas firmas ya anticiparon que por el momento no retomarán sus conexiones con Buenos Aires. Entre ellas, Emirates Airlines, Qatar Airways, Turkish Airlines, Ethiopian, Air New Zealand e incluso las estadounidenses United y American.

Las medidas sanitarias de prevención obligarán a las empresas a mantener espacios vacíos dentro de los aviones. Las recomendaciones internacionales para el sector apuntan a distanciar a los pasajeros dentro de las naves, lo que implica dejar asientos vacíos. Si se siguiera en la Argentina el protocolo que ahora se aplica en Europa, las empresas deberán dejar un tercio de los asientos sin ocupar. Esto implicaría para las compañías un dilema: encarecer el costo de los pasajes que se vendan o achicar costos.

¨Con la crisis económica que viviremos post Covid es difícil de pensar en un encarecimiento desmedido de los tickets aéreos¨, explicaron a este medio desde otra firma consultada que opera en el país y que recortó al 50% el salario de gran parte de su dotación. «Tener un avión parado genera costos de mantenimiento que se financian con caja de la empresa, que ya no esta teniendo ingresos», agrega la fuente.

A su vez, achicar costos, sería casi una misión imposible. Sucede que, para poder volar, deberán proveer a los pasajeros mascaras protectoras (el barbijo convencional para algunos especialistas no es resguardo después de las tres horas de uso) y generar una desinfexión exhaustiva de los asientos y cinturones de seguridad, tras cada vuelo. Europa ya exige descartar entre vuelo y vuelo las revistas que venden productos y que suelen ser un canal para captar publicidad y generar ingresos. Todo esto, por supuesto, significa nuevos gastos.
En abril, el director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Alexandre de Juniac, dijo que dejar los asientos del medio vacíos era una de las posibles condiciones que se discutiría con los gobiernos para reanudar los viajes aéreos. Pero luego, al analizar los números del sector, en donde las aerolíneas mostraron que para poder tener ganancias deben completar al menos el 80% del avión (a excepción de las low cost), la IATA concentró sus recomendaciones en la limpieza y el uso de tapabocas. Si solo pueden vender el 66% de su capacidad (para mantener distancia entre pasajeros), deberán aumentar los precios o entrar en quiebra.

«El problema es que muchos viajeros pueden sentir miedo de tener que sentarse próximos a un extraño. Por lo que eso también es un factor que podría generar una baja fuerte en las ventas¨, afirma una de las fuentes consultadas.

Los cambios que se generaran en los hábitos de vuelo también inquietan a los administradores de aeropuertos locales. Es que, aunque aun no hay un protocolo formal dispuesto por las autoridades, ya se mira como ejemplo lo que ocurre en otros países. Por ejemplo, en España se dispuso como obligación una mayor dotación de personal de limpieza y desinfección porque ambas tareas deberán ser constantes tanto en zonas exteriores como en las terminales de abordaje. Multiplicidad de sistemas de ventilación y aire acondicionado, dispositivos para la detección de temperatura, alcohol en gel a disposición de empleados y pasajeros, mayores terminales de lectura de pasajes y menos empleados en mostradores, mayor distancia física en la aduana entre pasajeros, zonas de espera con menor cantidad de asientos y límite de entrada de personas a free shops, salas VIP y baños, son algunos de los cambios que veremos en los aeropuertos cuando la actividad aerocomercial retorne.

¿Y cuándo podremos volver a volar? Según información que manejan en aeropuertos, empresas dueñas de freeshops y aerolíneas locales, la apertura de vuelos de cabotaje se concretará en septiembre. Para los vuelos internacionales proyectan un horizonte mayor: diciembre.

Fuente: TN