Después de un mega operativo que duró casi dos semanas, este sábado, los 22 franceses regresarán a su país en un avión privado desde El Calafate

Después de un mega operativo que duró casi dos semanas, este sábado, los 22 franceses regresarán a su país en un avión privado desde El Calafate

Solo en 2019, El Calafate (Santa Cruz) recibió a turistas de 82 países y, según informó la Secretaría de Turismo de la localidad, se consolidó como el segundo destino turístico argentino más visitado por los extranjeros, detrás de la ciudad de Buenos Aires. Por eso, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al coronavirus como pandemia el 11 de marzo de 2020, los médicos del Hospital SAMIC (el único de la ciudad) sabían que tarde o temprano recibirían un paciente con coronavirus. Lo que no se imaginaron es que iba a ser tan rápido.

En medio de la pandemia, el 12 de marzo, Verónica De Cristófaro asumió como presidenta del Consejo de Administración del SAMIC. Un día después, tuvo que activar el protocolo de Covid-19.

“Un paciente de 77 años de nacionalidad francesa se presentó en la institución con síntomas sospechosos de coronavirus”, cuenta la médica de 48 años.

El hombre no estaba solo: había viajado a la ciudad santacruceña con otros 24 franceses, de entre 62 y 82 años, con la ilusión de conocer el Glaciar Perito Moreno, considerado la octava maravilla del mundo.

Lo primero que hicimos fue aislar al contingente de extranjeros y los llevamos a un hotel alejado de la ciudad. Al señor que tenía síntomas le hicimos un hisopado que enviamos al Instituto Malbrán, porque acá no contábamos con los testeos PCR. Cuatro días más tarde, el 17 de marzo, supimos que había dado positivo de COVID-19”, repasa De Cristófaro.

Los franceses que contrajeron COVID-19 fueron tratados en el Hospital SAMIC de El Calafate (Foto / Facebook)

Los franceses que contrajeron COVID-19 fueron tratados en el Hospital SAMIC de El Calafate (Foto / Facebook)

De los 25 turistas franceses, hubo tres que (luego de un testeo que dio negativo) regresaron a su país porque tenían pasajes para esa fecha. Los 22 restantes, en cambio, quedaron aislados y en observación.

Durante las dos primeras semanas (período de incubación del virus) los franceses recibían la visita de la doctora De Cristófaro y el doctor René Costa todos los días. “Decidí ir siempre con el mismo colega para no exponer al personal de salud del hospital. Además, René habla francés y eso facilitó la comunicación.

Les tomábamos la temperatura y chequeábamos que no tuvieran síntomas respiratorios ni de pérdida del olfato”, explica De Cristófaro.

Con los días, la mitad de los turistas se fueron transformando en pacientes con coronavirus.

Dentro del grupo, se detectaron nueve casos más (tres de ellos asintomáticos), sumando un total de diez casos. Siete de ellos -cuenta De Cristófaro- requirieron internación, y, solo uno, (un hombre de 82 años) cuidados intensivos “con requerimiento de ventilación mecánica, siendo traqueostomizado por fracaso de extubación”.

Los 22 franceses, libres de COVID-19, un día antes de partir a su país.

Los 22 franceses, libres de COVID-19, un día antes de partir a su país.

“Lo positivo de todo esto es que pudimos hacer una vigilancia de cómo se iban presentando los casos. La información que recopilamos nos sirve para hacer una análisis de datos del comportamiento de la enfermedad en grupos de alto riesgo”, agrega la médica que, para esa altura, ya le había tomado cariño a los franceses y viceversa.

Según De Cristófaro, al resto de los franceses que tuvieron que permanecer en aislamiento dentro del hotel, y que no presentaron síntomas de COVID-19, la situación se les volvió cuesta arriba.

“Vinieron por una semana y se terminaron quedando un mes y medio. La mayoría extrañaba a su familia y quería estar en sus hogares. Por momentos no querían comer y estaban enojados”, recuerda y destaca que, en todo momento, hubo acompañamiento psicológico.

A medida que pasaban los días, aquellos que estuvieron internados y se recuperaron, pudieron regresar al hotel. “Con muy buena predisposición, nos habilitaron distintas alas para que aquellos turistas que fueron dados de alta no se cruzaran con aquellos que no habían contraído el virus”, cuenta la médica.

La doctora Verónica de Cristófaro y el doctor René Costa del SAMIC de El Calafate hicieron un seguimiento personalizado de los 22 franceses. “Decidimos ir siempre los mismos para no exponer al resto del personal de salud del hospital. Además, René habla francés y eso facilitó la comunicación

La doctora Verónica de Cristófaro y el doctor René Costa del SAMIC de El Calafate hicieron un seguimiento personalizado de los 22 franceses. “Decidimos ir siempre los mismos para no exponer al resto del personal de salud del hospital. Además, René habla francés y eso facilitó la comunicación”, cuenta Verónica.

Mega operativo para la vuelta a Francia.

El avión (un Boeing 737 de la aerolínea privada ASL Airlines) partió de Francia, hizo escala en Iguazú y, finalmente, llegó al Aeropuerto Internacional de El Calafate, el jueves 30 de abril pasadas las 20 horas. La vuelta está prevista para el sábado 2 de mayo a las 10 horas. De esta manera, el domingo 3, los 22 turistas pisarán suelos francés y se reencontrarán con sus familiares.

“Estuvimos trabajando en este vuelo de repatriación sanitaria durante dos semanas.

Fue un esfuerzo en conjunto de la Embajada Francesa y distintas autoridades argentinas”, explica Julien Bouchard, Cónsul General de Francia en Buenos Aires, en referencia a la labor que hicieron el Ministerio de Salud de la Nación, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), Cancillería Argentina y Migraciones.

Según explicó Bouchard a este medio, el avión (con capacidad para 150 personas y un tripulación de, aproximadamente, 20 personas) estará dividido en dos partes: en una viajarán los pacientes recuperados; en la otra se desplegó una unidad de terapia intensiva para el hombre de 82 años al que todavía le falta un segundo testeo para tener el alta definitiva.

“Quiero destacar que todo esto no hubiera sido posible sin un Estado presente, para el que la salud no es un gasto sino una inversión”, dice De Cristófaro. “De los 34 casos positivos de coronavirus que hubo en El Calafate, 33 ya están recuperados”, cierra orgullosa.