Junto a la declaración de pandemia, la OMS llamó a la calma y a seguir las medidas de prevención recomendadas.

SALUD. la OMS declara pandemia al covid-19 (coronavirus).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó este miércoles al brote del nuevo coronavirus como una pandemia. El anuncio lo hizo Tedros Adhanom, director de la OMS.

“Hemos evaluado que el covid-19 puede caracterizarse como una pandemia”, dijo Adhanom en un encuentro con medios de comunicación.

Una pandemia es una enfermedad que se extiende en varios países del mundo de manera simultánea.

Adhanom subrayó que el número de casos de coronavirus fuera de China aumentó 13 veces y que el número de países afectados se triplicó en las últimas dos semanas.

Tedros Adhanom
Tedros Adhanom anunció este miércoles que la OMS considera el brote de coronavirus como una pandemia.

El director de la OMS añadió que está “profundamente preocupado” por “niveles alarmantes de inacción” sobre el virus.

Según la OMS, hasta la fecha se han reportado 118.000 casos de infectados en 114 países y han muerto 4.291 personas (aunque 57 países han reportado 10 casos o menos y más del 90% de casos está en solo cuatro países; en dos de ellos, China y Corea del Sur, el número de casos disminuye significativamente).

“En los próximos días y semanas, esperamos ver que la cantidad de casos, muertes y países afectados aumente aún más”, advirtió Adhanom.

Hasta el miércoles había 81 países que no han reportado ningún caso.

Mapa del coronavirus: propagación global, 11 de marzo de 2020

Este mapa se basa en datos periódicos de la OMS y puede que no refleje la información más actualizada de cada país.

Total de casos confirmados Número total de muertes
117.134 4.131
Casos Muertes
China 80.879 3.023
Italia 10.149 631
Irán 8.042 291
Corea del Sur 7.513 54
Francia 1.784 33
Alemania 1.457 2
España 1.024 35
EE.UU. 972 19
Crucero Diamond Princess 696 7
Japón 514 9
Noruega 400
Reino Unido 382 6
Suiza 332 2
Holanda 321 3
Suecia 248
Bélgica 239
Singapur 160
Dinamarca 156
Austria 131
Malasia 117
Bahréin 109
Australia 92 3
Grecia 89
Canadá 77
Kuwait 65
Irak 61 6
Emiratos Árabes Unidos 59
Egipto 59 1
Islandia 55
Tailandia 53 1
San Marino 49 2
Taiwán 45 1
India 44
Líbano 41
Finlandia 40
Israel 39
República Checa 38
Filipinas 33 1
Vietnam 31
Portugal 30
Indonesia 27
Cisjordania 26
Brasil 25
Irlanda 24
Eslovenia 23
Argelia 20
Omán 18
Qatar 18
Rumania 17
Pakistán 16
Polonia 16
Ecuador 15
Georgia 15
Arabia Saudita 15
Chile 13
Croacia 12
Hungría 12
Argentina 12 1
Estonia 10
Azerbaiyán 9
Perú 9
Bielorrusia 9
Costa Rica 9
Letonia 8
Macedonia 7
México 7
Eslovaquia 7
Sudáfrica 7
Rusia 7
Albania 6
Maldivas 6
Guayana Francesa 5
Luxemburgo 5
Nueva Zelanda 5
República Dominicana 5
Bulgaria 4
Senegal 4
Afganistán 4
Malta 4
Bangladesh 3
Camboya 3
Colombia 3
Camerún 2
Islas Feroe 2
Martinica 2
Marruecos 2
Nigeria 2
Isla de San Martín 2
Túnez 2
Chipre 2
Bosnia y Herzegovina 2
Moldavia 1
Armenia 1
Andorra 1
Vaticano 1
Jordan 1
Liechtenstein 1
Lituania 1
Mónaco 1
Nepal 1
Paraguay 1
Bhután 1
San Bartolomé 1
Serbia 1
Sri Lanka 1
Togo 1
Ucrania 1
Guernsey 1
Panamá 1
Mongolia 1
Brunéi 1
Gibraltar 1
Fuente: Organización Mundial de la Salud

Última actualización 11/3/2020 0:50:00 GMT.

“Nunca antes habíamos visto una pandemia causada por un coronavirus. Esta es la primera pandemia de este tipo. Y nunca antes hemos visto una pandemia que pueda controlarse, al mismo tiempo”, agregó.

¿Qué significa la declaración de una pandemia?

Cambiar el lenguaje sobre el coronavirus no cambia en nada el comportamiento del patógeno, pero la OMS espera que cambie la forma en que los países lo abordan.

Adhanom hizo un llamado a que los gobiernos tomen “medidas urgentes y agresivas” para combatir el brote.

“Algunos países están luchando contra la falta de capacidad. Algunos países están luchando contra la falta de recursos. Algunos países están luchando contra la falta de resolución”, señaló.

Agregó que la OMS les pide a todos los países:

  • activar y ampliar los mecanismos de respuesta a emergencias
  • comunicarse con las personas sobre los riesgos y cómo pueden protegerse
  • encontrar, aislar, probar y tratar cada caso de covid-19 y rastrear a las personas con las que haya estado en contacto

“No podemos decir esto en voz más alta, o más claramente, o con la suficiente frecuencia: todos los países pueden cambiar el curso de esta pandemia“, dijo el director de la OMS.

“Juntos en esto”

“Pandemia no es una palabra para usar a la ligera o descuidadamente. Es una palabra que, si se usa incorrectamente, puede causar un miedo irrazonable o una aceptación injustificada de que la lucha ha terminado, lo que lleva a sufrimiento y muerte innecesarios”, agregó.

Investigador con una muestra de coronavirus
El covid-19 llegó a América Latina a fines de febrero.

“Varios países han demostrado que este virus puede ser suprimido y controlado. El desafío para muchos países que ahora enfrentan casos de transmisión comunitaria no es si pueden hacer lo mismo, sino si lo harán”, añadió.

“Agradecemos las medidas que se están tomando en Irán, Italia y Corea del Sur para frenar el virus”.

“Sabemos que estas medidas están afectando mucho a las sociedades y economías, tal como lo hicieron en China. Todos los países deben lograr un buen equilibrio entre proteger la salud, minimizar las interrupciones económicas y sociales y respetar los derechos humanos […].

“Esto no es solo una crisis de salud pública, es una crisis que afectará a todos los sectores, por lo que cada sector y cada individuo deben participar en la lucha”, sostuvo.

“Estamos juntos en esto, para hacer lo correcto con calma y proteger a los ciudadanos del mundo. Es factible”, aseguró Adhanom.

Qué implica la pandemia

Declarar una infección como pandemia implica reconocer la circulación amplia y sostenida del agente infeccioso en varios países. Sin embargo, esta definición no dice nada acerca de la gravedad de la enfermedad y esta, en muchas ocasiones, tiene que ver más con la percepción social que con las consecuencias clínicas.

Las estimaciones actuales de mortalidad asociada al nuevo coronavirus lo sitúan en un rango parecido al de otras infecciones respiratorias serias causadas por virus. Igual que la gripe, afecta especialmente a personas con otras patologías, con sistemas inmunitarios comprometidos o de avanzada edad.

Más preocupante en países en vías de desarrollo

No cabe duda de que el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano ayudan tremendamente a superar la infección. Estas condiciones varían de unos países a otros, siendo preocupante, en este sentido, la situación de países con menor desarrollo económico o con sistemas sanitarios poco eficaces. Muchos de estos países se concentran geográficamente en el continente africano, lo que haría difícilmente controlable la situación en el caso de que el virus llegase a circular allí.

Pero hay otros factores que influyen en la expansión del virus y su incidencia sobre la población, como son el clima y la estacionalidad (los coronavirus suelen tener una circulación estacional, preferentemente en invierno), y la estructura demográfica de la población. Concretamente, cuanto más joven es una población más benigna resulta la enfermedad, lo contrario que cuando predominan las personas de avanzada edad. La estructura de edad de los países africanos es muy diferente de la del continente europeo o de China.

No se puede contener, sí mitigar

Otra cuestión que conviene plantearse es qué medidas podemos adoptar para contener una epidemia. La respuesta es rápida: ninguna. Aunque en otras circunstancias y con otros virus han funcionado más que razonablemente (por ejemplo, en el brote de ébola en África occidental de 2014), las sociedades actuales no tienen suficientes elementos de control de la población y de sus movimientos para impedir completamente la circulación de un virus con las características de este que nos ocupa.

Las autoridades chinas, imponiendo una muy estricta cuarentena (quizás demasiado tardía), no han logrado contener la dispersión del virus, es cierto. Pero sí la han retrasado. Y han proporcionando un tiempo precioso a otros países para prepararse para la que se avecina.

Pero, si no se puede contener, ¿qué cabe hacer? Debemos cambiar el foco: en vez de contener, nos debemos esforzar en mitigar. Aceptemos que tendremos que convivir con el virus durante un tiempo. Aún es muy pronto para saber si desaparecerá a lo largo del año o si alcanzará un nivel suficiente para asentarse como un nuevo agente infeccioso en la población humana. Pero preparémonos para que sus consecuencias sean lo más leves posibles.

Hay que hacerlo a todos los niveles. A nivel individual, adoptando medidas preventivas personales, como lavarse frecuentemente las manos, evitar las exposiciones a lugares o personas infectadas o vacunarnos cuando dispongamos de vacuna. Pero también con medidas de control de movimientos de la población, de cuya práctica inutilidad ya hemos hablado. Pasando por las invisibles pero muy eficaces medidas adoptadas por los sistemas sanitarios que incluyen la formación del personal, la disponibilidad de herramientas de diagnóstico rápido y de camas en hospitales para albergar aquellos casos en que sea requerido.

La ciencia abierta acelera la respuesta

Por último, mencionaré un aspecto que quizá haya pasado inadvertido para el público: el empeño de científicos e investigadores por obtener, compartir, analizar y comunicar los resultados relativos a la nueva infección de forma casi inmediata. Esta “ciencia abierta” permite la toma rápida de decisiones informadas, el desarrollo de kits de diagnóstico rápido, encontrar el origen del virus tanto en su punto inicial, el mercado de pescado de Wuhan, como en su expansión a otras poblaciones.

Y ojo, porque mucha de la ciencia en la que se basará el descubrimiento y desarrollo de una vacuna o un tratamiento eficaz para esta infección es la misma que a duras penas consigue financiación para avanzar en el conocimiento de este, y también de otros virus, cuando no acecha una epidemia.