Salió de la cárcel por narcotráfico y fué asesinado

La sombra del narcotráfico comienza a tomar mayor dimensión detrás del homicidio de un hombre que el domingo a la noche fue hallado con un balazo en el pecho en pleno monte de la localidad de Garuhapé.
El hecho fue descubierto cerca de las 22, cuando un llamado telefónico alertó a la Policía sobre la misteriosa presencia de un vehículo abandonado unos 250 metros adentro de un pinar ubicado en cercanías al acceso a la colonia San Miguel de la mencionada localidad.

De inmediato, una comisión se dirigió hacia el lugar indicado y en esa instancia efectivamente dieron con un Volkswagen Gol (dominio GIR-306) que estaba abandonado pero prácticamente impecable y con todas sus puertas llaveadas, según detallaron fuentes consultadas por El Territorio.

En este sentido, se informó que la codificación del número de motor y chasis del rodado se encontraba adulterada.
Sin embargo, lo peor vino unos minutos después, cuando los uniformados intervinientes recorrieron la zona para dar con más pistas y vaya si ocurrió, dado que a unos 40 metros se toparon con el cadáver de un hombre que a simple vista evidenciaba un disparo de arma de fuego en el pecho.

Dada las circunstancias, el procedimiento cambió rotundamente. Los efectivos preservaron ambas escenas y comunicaron todo lo sucedido al Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico, a cargo del magistrado Manuel Gómez Balanda, que ordenó las primeras medidas y también se hizo presente en el lugar.

Sin marcas de arrastre

Las fuentes consultadas por este matutino detallaron que el cadáver estaba boca arriba, tapado con una bolsa de arpillera y entre sus pertenencias hallaron un documento que acreditó su identidad: Jorge Eduardo Bustos (35), oriundo de la provincia de San Luis.
El cuerpo fue trasladado hacia la Morgue Judicial de Posadas para el correspondiente examen de autopsia que arrojará mayores precisiones al respecto, pero del primer examen médico se constató que la víctima no presentaba signos de arrastre ni restos de barro.

Este punto sería de vital importancia para el caso, dado que dejaría el tapete la posibilidad de que el hombre haya asesinado en otro lugar y luego descartado en el monte. Abona aún más esta línea que el hecho de que la data de muerte rondaría entre las 48 y 72 horas previas a su hallazgo.

Además, los pesquisas implicados no descartan que en el pudo haber intervenido otro rodado, teniendo en cuenta las condiciones de difícil acceso del terreno que desde ayer se transformó en, nada más ni nada menos, que la posible escena de un crimen.
En el lugar también trabajó el personal de la División Científica, dependiente de la Unidad Regional IV, quienes realizaron las pericias de rigor en la escena en búsqueda de pistas y evidencias que pudieran encaminar la pesquisa.

En este contexto, las fuentes indicaron que las condiciones climáticas del domingo a la noche impidieron la recolección de huellas dactilares del rodado, pericia que finalmente fue realizada ayer y obtuvieron resultado positivo. Estas pistas serán conservadas ahora y en el futuro servirán para cotejar con posibles sospechosos.

Las mismas fuentes señalaron que el interior del rodado estaba prácticamente impecable, al tiempo que en el baúl detectaron signos que dan cuenta de que pudo haber estado cargado con algo que hasta el momento tampoco se pudo determinar.

Por su parte, se pudo saber que el dominio colocado en el vehículo sería apócrifo y que el rodado pudo haber sido robado en alguna localidad correntina limítrofe con Misiones.

Pista narco

Dada las primeras características del hecho, los pesquisas ubicaron la pista del narcotráfico entre las posibles hipótesis y los datos recolectados con el correr de las horas profundizan la teoría.

Es que en el transcurso del día los investigadores lograron contactarse con familiares de la víctima en la región puntana del país y de esa forma pudieron saber que aparentemente Bustos se encontraba en libertad hace apenas tres meses, después de purgar una pena de tres años de prisión por delitos vinculados al narcotráfico.

En la víspera tomó intervención en el caso también el personal de la Dirección Investigaciones Complejas y de la Dirección Homicidios de la fuerza provincial, quienes se sumarán a la pesquisa que por el momento se presenta “compleja”.

Ayer por la tarde se realizó un rastrillaje por la zona en cuestión y no se encontraron elementos o pistas vinculada al hecho.
Los pesquisas involucrados además intentan identificar al autor de la llamada que alertó la presencia del rodado. Se supone que pudo haber sido un motociclista, dado algunas huellas que encontraron en cercanías al lugar. En principio, se pretende saber qué otras cuestiones pudo haber visto.

El caso del narcopiloto de Montecarlo asesinado por la espalda de cinco balazos

El homicidió conmovió al alto paraná misionero, por ser muy conocido en la zona. El homicidio ocurrió el 19 de Enero de 2015. Era abogado y piloto de avión y fue asesinado a balazos cuando caminaba por la ruta nacional 12, en el acceso a la localidad misionera de Montecarlo, por dos hombres que se movilizaban en una moto y que huyeron sin robarle nada.

El hecho se produjo cerca de las 21 de anoche en una calle colectora de la ruta nacional 12, a 150 metros del acceso a Montecarlo, localidad ubicada a 200 kilómetros al norte de la capital misionera.
La víctima fue identificada por la policía como Guillermo Daniel Ramírez (55) y había estado en prisión en el marco de una causa por tenencia de cuatro toneladas de marihuana en el 2008. Fué asesinado cuando se dirigía a su casa, ubicada a unos 150 metros del lugar donde fue asesinado, por dos presuntos sicarios que se movilizaban en una moto.

Según el jefe policial, los atacantes le dispararon cinco tiros por la espalda que le provocaron la muerte en el acto.

El cuerpo de Ramírez, que fue encontrado por vecinos y familiares, presentaba cinco impactos de arma de fuego, cuatro de ellos con orificios de entrada y salida, según confirmó el comisario Riveros.

Mediante el aporte de testigos, se pudo montar un operativo cerrojo y localizar la motocicleta, que fue abandonada en un descampado por los presuntos sicarios.

Los investigadores que trabajaban sobre las pistas halladas no descartan que los asesinos hayan cruzado el Paraná rumbo a Paraguay.

Daniel Ramirez estuvo preso en el año 2008 en Candelaria por el acopio de cuatro toneladas de marihuana en un aeroclub de Colonia Laharrague, cerca de la localidad de Eldorado, dijeron los pesquisas.

Además, el hombre estuvo vinculado al robo del avión Cessna 172, licencia LV-OID, que desapareció en octubre del 2011 en el Aeroclub de esa localidad, a 200 kilómetros al norte de Posadas.

Debido a estos antecedentes la principal hipótesis de los investigadores apunta a un crimen por ajuste de cuentas entre bandas de narcotraficantes y a la fecha no pudo ser dilucidado.