En Misiones hay registrados 91 casos de pacientes con microtia

Etimológicamente, la palabra microtia está compuesta por las palabras en latín micro y otia, que traducen como “oído pequeño” u “oreja pequeña”. Se trata de una malformación congénita que afecta al canal auditivo y que se da en uno de cada 6.000 nacimientos y tiene distintos grados.

Actualmente en Misiones hay 91 casos registrados. Así lo confirmó la fonoaudióloga Natalia Zajaczkowski, referente provincial del Programa de Detección Temprana de Hipoacusia.

“Hace dos días nació un bebé con microtia. Es una patología que afecta al oído externo y medio y es algo que no se ve en ecografías, hasta que el bebé no nace los papás no saben que el chiquito tiene este problema. Generalmente el oído interno está sano, de las 91 familias tenemos un caso en donde la cóclea también está afectada”, indicó.

Además, explicó que se puede dar de manera unilateral o bilateral, aunque este último caso es menos frecuente y en Misiones 21 niños lo tienen. “Es más común en el oído derecho que el izquierdo y en hombres que en mujeres”, detalló la profesional.

En relación a las causas, aún no se pudieron determinar con exactitud; las únicas que se pueden atribuir hasta el momento son casos en los que la madre haya padecido rubéola, toxoplasmosis o determinados virus, aunque no son factores estrictamente determinantes.

Diagnóstico y tratamiento

“El diagnóstico se hace con las otoemisiones acústicas, que es para ver cómo está el oído interno y en el caso de que también este afectado, se realiza con potenciales por vía ósea que es para ver directamente como funcionan las células del oído interno. Con eso vemos la respuesta del nervio auditivo, sin pasar por el oído externo y medio”, explicó Zajaczkowski.

En relación al tratamiento, se utiliza una vincha conectada a un microprocesador, que se la llama banda auditiva ósea. Se la coloca en la cabeza y viene de colores en tono con el cabello. Se calibra de manera inteligente según los cambios de ambiente y estímulos de sonido.

“Cuando son chiquitos menores a cuatro años se usa esta vincha que es un sistema autoadhesivo y es por vibración ósea para brindar audición. En el caso que sea unilateral va a ser una vincha y en el caso de que sea bilateral van a ser dos. A partir de los 4 años el paciente se puede operar y deja de usarla”, añadió.

Dicha intervención quirúrgica se trata de un implante osteointegrado que comunica el sonido directo al oído interno a través de vibraciones óseas, según definió la fonoaudióloga.

Por último, comentó que las principales dificultades de un niño con microtia se dan en el lenguaje, el aprendizaje y “muchas veces sienten vergüenza por su orejita”. Por eso resaltó la importancia de una detección temprana, servicio que brinda el hospital en las primeras horas del bebé, donde se hacen pruebas de audición para detectar hipoacusia.
Programa de detección temprana

El Programa de Detección Temprana de Hipoacusia aseguró que el primer estudio debe realizarse a las 36 horas de vida. Entre los nacimientos, al menos diez bebés tienen un problema de audición.

Actualmente los pacientes misioneros con afecciones auditivas pueden recibir un tratamiento en la provincia e incluso acceder a las cirugías dentro del sistema de Salud Pública.

A través del Programa Provincial de Detección Temprana de Hipoacusia se logró una atención de los pacientes pediátricos recién nacidos para detectar cualquier posibilidad de una enfermedad y comenzar un tratamiento a tiempo para mejorar la audición.

Más allá de que los pacientes hipoacúsicos pueden recibir audífonos a través del banco que funciona en el Hospital Materno Neonatal, se realizaron también más de 50 cirugías en los casos más graves.

 

Fuente: El Territorio