CASO MIRIAN CUBAS: el último acusado acordó una pena de 8 años de prisión por el homicidio.

El último condenado en el homicidio de la jóven estudiante Mirian Cubas recibió su pena en la Justicia Correccional y de Menores de Eldorado y se le impuso la mínima para lo establecido por el Código Penal para estos casos: 8 años de prisión.
El condenado es Álvez Da Silva, que al cometer el homicidio de la jóven era menor y la imposición de la pena debía realizar el Juzgado de Menores, ya que así lo había resuelto el Tribunal Oral penal en el momento en que se resolvió la situación de los otros tres implicados.
Da Silva había apelado la Sentencia impuesta por el Tribunal Oral penal pero desistió de la misma y solicitó un acuerdo de pena con la Fiscalía, la cual se homologó con el Juzgado de Menores y se impuso la pena mínima para el homicidio simple: 8 años de prisión.

Las penas

Uno de los imputados, Cristian Javier Vargas, de 22 años, fue absuelto por el Tribunal al no encontrar pruebas suficientes elementos para acreditar la autoría en el homicidio.
Por su parte, los otros dos participantes del homicidio: Ariel David ‘Chinchulín’ Cardozo (24) como Enzo Javier Álvez Da Silva (20), sí fueron condenados por el delito de homicidio simple. David Cardozo se llevó la pena máxima que establece el Código Penal Argentino: 25 años de cárcel.

La causa

El expediente llegó a manos del Tribunal Penal Uno en primera instancia a mediados de 2017, pero tras una revisión los magistrados declararon nulas las indagatorias realizadas a los imputados y el caso fue remitido nuevamente al juzgado de instrucción que llevó adelante la investigación.

Una vez devuelto, las autoridades judiciales pertinentes volvieron a realizar las indagatorias y una vez cumplimentado con los procesos se volvió a requerir la elevación a juicio que finalmente fue confirmada.

Lo que se pudo reconstruir durante la instrucción del caso indica que Cubas fue interceptada el 7 de abril de 2015 entre las 16.30 y las 17.20, mientras caminaba por un camino utilizado como atajo dentro de un pinar privado ubicado entre los barrios Parque y San José de Puerto Piray.

La joven había salido de la Escuela BOP 37 a la que asistía y se dirigía rumbo a su casa, pero al pasar por el mencionado pinar fue interceptada por los tres jóvenes. Fue allí donde la muchacha encontró la muerte.

Según los estudios forenses, la víctima sufrió una lesión punzocortante debajo del ombligo, el cual le perforó las asas intestinales y le produjo una abundante hemorragia. Acto seguido, la chica recibió otra lesión cortante en el lateral izquierdo de la cabeza y, por último, mientras ya se encontraba tendida en el suelo, sufrió tres puñaladas más en la espalda que también le afectaron órganos vitales. Por todas estas lesiones es que se considera que los implicados actuaron con “alevosía”.

El arma homicida fue encontrada tres días después del homicidio, en el techo de la casa de Chinchulin.