SOCIEDAD. La Justicia reconoció a una familia pluriparental y una niña tendrá tres progenitores.

La jueza Mariana Rey Galindo, titular del Juzgado Civil en Familia y Sucesiones de Monteros, provincia de Tucumán, decidió regularizar la situación de una niña que a nivel socioafectivo cuenta con dos padres y una madre y ordenó al Registro Civil a inscribir esa triple filiación.

A su vez, declaró la inconstitucionalidad del art. 558 del Código Civil y Comercial por no respetar los estándares internacionales de Derechos Humanos por considerar que atenta contra el interés superior de esa niña, así como también contra su identidad y su integridad personal.

El caso se inicia con la demanda interpuesta por Roberto, con el fin de impugnar la filiación paterna de Jorge, quien figura como padre de la niña en el acta de nacimiento. Roberto es su padre biológico y Jorge quien reconoció a la niña como su hija.

La jueza ordenó convocar a la niña para que participe en el proceso, garantizándole así su derecho a ser oída y a tener asistencia técnica. De hecho, se presenta en el proceso junto con la Dra. Gabriela Gómez Peña, del Centro de Acceso a la Justicia de Amaicha del Valle –localidad en la que reside la niña- y solicita que se le respete el derecho a la identidad en su doble aspecto: estática y dinámica. Manifestó su preocupación a la jueza porque “le habían dicho que tenía que elegir entre sus dos papás” y ella no quería hacerlo.

La niña contó que su familia está compuesta por sus dos papás, Jorge y Roberto y su mamá, Lucía, que vive en otra ciudad. Además tiene tres hermanas y un hermano. Una hermana por parte de Jorge, otra hermana por parte de Roberto y una hermana y un hermano por parte de su mamá. Ella comparte tiempo con todos ellos.

“La niña conoce perfectamente su origen” sostiene la jueza. “Sabe que es hija biológica de Roberto pero que, cuando nació, fue reconocida por Jorge. De todas maneras ambos se comportan como auténticos papás de ella. Ella reside tiempo en ambas casas. (…) tiene vínculos no solo parentales sino fraternos fuertemente afianzados en el amor y el apego familiar”. “Le preguntamos si quiere tener a los dos papás en los papeles, como los tiene en la vida real, a lo que responde que sí.”

“¿Podría el Estado desoír la voz de la niña y su consecuente petición de “no elegir entre sus padres”? ¿Podría el Estado –en el actual sistema normativo- legalizar o legitimar que tenga que posicionarse en alguna elección? ¿Puede el Estado “elegir” por ella entre sus padres? ¿Qué tanto poder tiene el Estado para disponer –en esta historia- cuál de los dos señores es el verdadero padre? ¿el legal o el biológico?”

Estas fueron algunas de las preguntas que guiaron a la jueza en su decisión. Entendió que esa familia no solo debe ser  “reconocida como una realidad preexistente sino protegida y legitimada ante la sociedad y la ley”. Consideró que es un derecho intrínseco, esencial, individual y personalísimo de la niña el “continuar en la conformación familiar y parental que tiene y que disfruta” y que eso respeta su interés superior. “El Estado no puede limitarle la opción de asumir y disfrutar de dos padres, porque esa elección constituye su biografía personal, su libertad individual -en sentido amplio- y su propia dignidad”, es decir que debe abstenerse “de cualquier injerencia ilícita en su vida privada so pretexto de aplicar normas internas en vigencia que impliquen transgredir el máximo bienestar de la niña, y en consecuencia vulnere los estándares convencionales dominantes”.

“No cabe el binarismo exigido por la ley (artículo 558 CCyCN), y como efecto de eso, excluir a cualquiera de los padres en la inscripción de la hija, sería simplemente contrario a la justicia (en tanto valor), a la razón, y al derecho (Constitucional y Convencional).” Por ello la jueza decidió, al reconocer el triple vínculo filial de la niña, declarar la inconstitucionalidad del art. 558 del Código Civil y Comercial en tanto dispone que “Ninguna persona puede tener más de dos vínculos filiales, cualquiera sea la naturaleza de la filiación”, ya que transgrede los estándares internacionales vigentes.

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