SOCIEDAD. El INDEC indica que una familia tipo precisa $40.373 para no ser pobre.

Esto se desprende de los datos emanados del Indec. El salto de la canasta básica en enero: una familia tipo necesitó $40.373 para no ser pobre. Los precios de los alimentos esenciales avanzaron 5,7%, en promedio, respecto a diciembre.

Así, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec​) informó este martes que los precios de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) avanzaron 5,7% en enero respecto a diciembre pasado y su variación interanual ascendió al 55,8 por ciento.

Según los datos oficiales, el salto mensual fue el mayor desde noviembre pasado, cuando los valores de la CBA avanzaron 6,3%.

En tanto, la variación de la canasta básica total (CBT) fue de 3,6% y el avance de este indicador respecto a enero de 2019 fue del 52,7% respectivamente.

Con esos datos, el Indec concluyó en que “una familia de cuatro integrantes necesitó $40.373,01 para superar el umbral de pobreza en enero de 2020”.

Los valores y mediciones son para el G.B.A. y para Misiones, los valores serían superiores, dado que los alimentos son mas caros para la zona, como así los servicios.

La noticia de lo que aqu´´i se reproduce surge del link https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/canasta_02_20923A612508.pdf

La evolución en 2019

El costo de los productos que integran la (CBA) subieron 52,8%, en promedio, a lo largo de 2019, lo que determinó que una familia conformada por dos adultos y dos hijos menores necesitó ingresos por $ 15.584,14 para no caer en la indigencia.

En tanto, el costo de la Canasta Básica Total (CBT) subió también el 52,8% durante el año pasado, con lo cual una familia necesitó alcanzar ingresos por $38.960,33 para no caer debajo de la línea de la pobreza.

 

Conceptos de canasta básica alimentaria y de canasta básica total.

La canasta básica alimentaria (CBA) se ha determinado tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades. Se seleccionaron los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población, a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 1996/97.

Dicha composición fue validada, en términos de la estructura alimentaria, con el patrón de consumo que surge de la ENGHo 2004/05. Dado que los requerimientos nutricionales son diferentes según la edad, el sexo y la actividad de las personas, es necesario hacer una adecuación que refleje las características de cada miembro de un hogar en relación con sus necesidades nutricionales. Para ello, se toma como unidad de referencia el requerimiento energético (2.750 kcal) del varón adulto y se establecen relaciones en función del sexo y la edad de las personas. Se construye así una tabla de equivalencias que se presenta en el cuadro 4.

A esa unidad de referencia se la denomina “adulto equivalente”. Para determinar la canasta básica total (CBT) se amplía la CBA, considerando los bienes y servicios no alimentarios. La estimación se obtiene mediante la aplicación del coeficiente de Engel (CdE), definido como la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia. La CBA se valoriza cada mes con los precios relevados por el índice de precios al consumidor del Gran Buenos Aires (IPC-GBA).