ELDORADO. Sigue la tendencia de los “lomo de burro”.

La idiosincracia de una sociedad, conformada no solo por la presencia del Estado,si no también por la conducta de su población, se ve reflejada en como se conduce y se respeta la Ley u Ordenanza de Tránsito en una Ciudad.

El poco respeto de la sociedad hacia el peatón, sobre todo de quienes conducen vehículos automotores, hace que la opción más “económica” de obligar al conductor a reducir la velocidad en ciertos tramos, se traduce en un “hijo” eficiente: el “lomo de burro” o reductor de velocidad.

Este tipo de reductores, propio del embrutecimiento de una sociedad poco afecta en el respeto al otro, sobre todo al más débil: el peatón, conlleva muchas desventajas al no permitir, entre otros, un tránsito fluido y tranquilo.

En el día de ayer lunes 3, la Dirección de Obras Publicas, realizó la colocación de dos reductores de velocidad sobre la calle Vicente López, entre la Calle Suiza y la Avenida Hipólito Irigoyen.

Este trabajo responde al pedido de los vecinos de la zona que remarcaron el tránsito y la inclinación pronunciada que distingue a esta calle.

El Ingeniero Nelso Villalba, responsable del área, indicó que para estos trabajos se utilizó hormigón H21 con aditivo, ya que precisan el menor tiempo de espera para que el material llegue a su punto máximo de resistencia, y así habilitar el transito normal lo más pronto posible.