IGUAZU. El fantasma de una niña en una vieja casa de Barrio Obrero.

Una foto y su interpretacion por parte del autor, llamó la atención de extraprensa.com, pero claro, habia algo en ese circulo rojo marcado por Fernando, un hombre de no mas de 36 años, creyente cristiano y cargado de fe, pero con historias que daban cuenta que su interpretacion de la foto era posisble.

Las historias de fantasmas nunca dejan de atraparnos, indiferentemente si creemos o no, observemos la foto y saquemos conclusiones en libertad pero para Fernando, de barrio Obrero de Iguazú, esta muy claro: “hay cosas raras aquí” y te contamos su historia.

Para él era una tarde para pan dulce y mate. Un día para descansar y dejar que las horas transcurran en compañia de su pitbull, una hembra rescatada y adorada por él de nombre Akyla, que tiene 8 meses, quien meses atrás la encontró descaderada y abandonada pero hoy está curada y el es su protector.

La tarde noche del sábado 11 de Enero estaba bien, Akyla estaba de costado a la ventana,”otra vez de costado, pero bueno era el lugar más fresco”; explica Fernando

Y nos cuenta que se sentó a un lado de la mesa para tomar mate y comerse un pan dulce, y penso “que el momento estaba para la postal, así que le sa6que una foto a mi dulce momento y, sorpresa, ahi estaba la inmortal”.

La foto tiene una  imagen: es una niña con vestimenta antigua, reflejada en la ventana.

Fernando asegura que ahora descubrió lo que hace a Akyla ansiosa e intranquila.

La casa que alquila Fernando tiene más de 40 años, y aclara que él  se acostumbra a ruidos llamativos o paranormales, pero que no correrá por eso del lugar ni del barrio y que a cierta hora tiene mucha actividad entrada las primeras horas de madrugada.

Esa actividad no solo es de la casa si no las calles del barrio y que todo o “ese todo”,  deja loco a los canes guardianes de los vecinos, sobretodo a Akyla a quien hace tiempo empieza a odiar la ventana, donde debajo de ella su dueño intentaba se quedara cómoda, como cucha.

“Ahora todo tiene sentido” nos cuenta Fernando, “la casa tiene fantasmas, creer o reventar. Hace un año atrás, una pareja deshabitó la casa con una bebé, porque la pobre inocente llegaba las 3 am y despertaba y lloraba sin consuelo, quien sabe si la niña de vestimenta antigua algo queria, algo deseaba pero evidentemente, a la bebe asustaba”.

Continuó diciendo  “yo la escuchaba a la bebé todas las noches, yo vivía en una habitación contigua a la casa, se fueron y me mudé aqui”.

Fernando asegura que el que le arrienda la casa, en más de una oportunidad le cuenta que hay entes, que el los escuchó toda la vida pero es mejor no molestarlos.

Fernando nos pidio no dar datos de su domicilio, si de su nombre, y de su barrio, si sobre su perra Akyla y que la casa que alquila definitivamente está  habitada por un fantasma.

Es creer o reventar lo que Fernando relata.

 

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