Brillo y color en el “Desfile Paseo de los Inmigrantes”.

Este sábado  en el marco de la celebración del  Centenario de la ciudad, a las 16:25 horas apróximadamente, sobre Av. San Martín, Km. 9, se realizó  el “Desfile Paseo de los Inmigrantes”.

Catorce países estuvieron representados, con sus respectivos trajes típicos en hombres, mujeres, jovenes y niños que portaron Banderas.  movieron carrozas y vehículos,  herramientas de épocas antañas, estandartes, y hasta barcos en miniatura, representando ese nexo del viejo mundo a uno nuevo, sus pasajeros, representados con personas de todas las edades vistiendo diferentes trajes típicos; mezclados, que cargaban un sueño en común llegar a una tierra del que les habían hablado, que habia que trabajarla pero podía ser vivida y  amada.

También desfilaron los hijos de Elena, hija del fundador y sobrinos, con la bandera de Eldorado.

Entre el público, también a estado los que esperaban en estas tierras de Montes y mucha naturaleza, la  comunidad mbya guaraní, entre jovenes y niños se encontraba el cacique de la comunidad Dalmacio Ramos de la Aldea Ysyry

El desfile culminó  con los anfitriones, con quienes ya nacieron, adoptaron y se enorgullercieron de los resultados de ancestros, Argentina.

Así fueron los homenajes a inmigrantes que forjaron una vida de sacrificios y mucho temple, por el desarrollo y crecimiento de está ciudad, entre la fe, el sacrificio y la constancia.

Entre esos  Países representados estuvo Paraguay, Dinamarca, Alemania, Brasil, Suiza, Polonia, Italia, Perú, Ucrania, Japón, Rusia, Lirio Libanés, entre otros y Argentina.

Más de 6 mil espectadores, transcitaron el lugar del desfile en la tarde. Las gradas se encontraban repletas, tribunas improvisadas se armaron con los asientos propios de la gente, para ver a los más de 900 participantes, muchos de ellos reconocidos en sus profesiones, y otros en su entrega cotidiana a la comunidad, de años y en la actualidad, que representaban a esos países de inmigrantes,  quienes vivían y sufrían en el viejo continente, Europa y la ex Unión Sovietica, que en los años 1940 el contexto era la segunda guerra mundial. Quienes llegaban escapaban de la hambruna, la devastación, la tristeza. Salvando sus vidas la de seres queridos o en el peor de los casos dejandolos lejos, alla en su tierra, por la imposibilidad de salir todos.

En el centenario, los trajes típicos eran vestidos con nostalgia, por el desarraigo , la pérdida de seres queridos, la separación entre sí por las circunstancias, pero a la vez valorando y festejando la prosperidad, luego del sacrificio, la alegria de las familias de homenajear a padres y abuelos que no midieron esfuerzo para hacer una ciudad para hechar raíces, vivir, trabajar y amar.