La furia de los intendentes de Cambiemos con Carolina Stanley.

Aunque el Gobierno pondera su trabajo al frente del Ministerio de Desarrollo Social, los jefes comunales le critican su manejo con las organizaciones sociales y el reparto desproporcional de fondos que desembocó en la “extorsión permanente de estos sectores para conseguir más”.
En medio del panorama negro de la gobernadora María Eugenia Vidal, muchos intendentes de Cambiemos del Conurbano quedaron en la cuerda floja ante el vendaval de votos que recibieron Alberto Fernández y Axel Kicillof en la Provincia de Buenos Aires. A diferencia de las elecciones de 2015 cuando una ola amarilla desplazó a varios jefes comunales históricos del PJ, este proceso electoral puede volver a teñir de azul varios distritos “amarillos
estos sectores.

Aunque ponderan la labor de Stanley, los dirigentes le atribuyen gran parte de responsabilidad por la derrota que sufrieron en sus respectivos distritos y “no entienden por qué los movimientos sociales le responden de esta manera si durante todos estos años le otorgó una gran cantidad de aumentos y “sin la participación de los propios intendentes”, quienes “hubiesen preferido administrar esa plata para distribuirla de otra forma” y quizás tener otra suerte en los comicios del 11 de agosto.

Consideran que “es un gobierno que ha dado mucha ayuda social, pero que se la entregó al enemigo”.