Crimen en Santa Ana: liberaron al único detenido que tenía la causa.

Juan P. de 18 años fue identificado como la última persona que vio con vida a Víctor Márquez Dos Santos de 16, quien fue encontrado sin vida con una herida de bala en un camino vecinal de la localidad de Santa Ana, si bien pasó una horas demorado en el marco de la investigación de la causa, en horas del mediodía de este lunes fue liberado por falta de pruebas.

Efectivos de la Policía de Misiones continúan en una ardua investigación en el caso que por el momento no presenta detenidos y los familiares de la víctima buscan obtener Justicia ya que tras la muerte del adolescente falleció su papá, Eriberto Márquez Dos Santos producto de un paro cardíaco.
El yerno de Eriberto Márquez, Enrique Recalde, dialogó con un medio de Posadas  y puntualizó, “es algo muy fuerte lo que estamos pasando los familiares y lo que pedimos es Justicia. No puede quedar impune algo que en dos días se llevó dos vidas, es algo que no tiene remedio y buscamos respuestas por parte de la Justicia pero no las encontramos, hay distintas versiones y no sabemos qué hacer”.

El personal policial investigaba si Juan P. tuvo algún tipo de rol en la posterior muerte de su compañero en esa calle de tierra frente a la Escuela de Comercio 10 a la que asistía.

La reconstrucción del itinerario de Víctor durante esa noche marca que ambos tuvieron contacto previo. La propia familia de la víctima declaró en sede policial que éste había salido esa noche para juntarse con algunos de sus compañeros, con los cuales estaban organizando una comida. Todos fueron demorados para averiguar el horario en que eso ocurrió y, en ese contexto, se reconstruyó que el joven que se encontraba detenido fue quien lo acompañó por último casi a la medianoche del viernes.

Después de eso, en la mañana del sábado, un obrero que transitaba la zona rumbo al trabajo se topó con el cuerpo sin vida. Sospechó que era un borracho pero cuando se acercó notó que era una persona que a simple vista tenía una profunda herida en la cabeza. Después se confirmó que era un balazo efectuado con un arma similar a las que utilizan las fuerzas de seguridad.

El propio juez Fernando Verón -titular del Juzgado de Instrucción Tres de Posadas- en calidad de subrogante del Juzgado de Instrucción Dos estuvo en el lugar y orientó tareas periciales en las que intervinieron los expertos de la Policía Científica.

El perímetro fue ampliamente delimitado debido a la sospecha de que quien o quienes cometieron el ataque hayan utilizado algún vehículo para escapar, teniendo en cuenta que algunos de los vecinos más cercanos declararon haber oído disparos e intenso movimiento vehicular en plena madrugada.

Sobre la zona en cuestión, si bien es cercana al centro, los pobladores describieron que es conocida como un punto habitual de encuentro para parejas, sobre todo por la oscuridad reinante e incluso existe una casa deshabitada en la que se reúnen para consumir estupefacientes. El río Paraná está a por lo menos siete kilómetros.

Fuente El territorio