MONTECARLO. Detectan gran número de niños no vacunados.

El equipo de salud del hospital de área de Montecarlo lleva atendidos a más de 800 niños y jóvenes en los operativos que concretan en los barrios más populosos de la localidad, que consisten en completar las fichas médicas escolares, las libretas para la asignación universal por hijo (AUH) y el calendario de vacunación obligatorio.

Estos operativos se desarrollan desde 2018 a raíz de la alta demanda que recibía el hospital local para completar fichas médicas y muchos chicos se quedaban sin poder realizar el trámite por la falta de turnos, teniendo en cuenta que en los sanatorios privados la atención sanitaria tiene costo un económico.

Es así que se desarrolla la tarea una vez por semana en los espacios comunitarios de los barrios más grandes y que concentran mayor población.

“Atendimos a más de 800 chicos en los que va de la campaña de este año, esta semana estuvimos en el barrio Retiro y no pudimos atender a todos, por eso el martes repetimos el trabajo en el quincho comunitario, donde podemos trabajar igualmente si llueve”, contó a El Territorio la médica Andrea Rohrmoser, jefa del Área Programática de Salud.

La profesional sanitaria destacó que hasta el momento no se detectaron enfermedades respiratorias, pero no descartan que pudieran aparecer ante los cambios de tiempo.

También remarcó que en barrios donde no hay una sala de atención primaria se detectaron muchos casos de falta de vacunas en niños que no asistieron a los vacunatorios durante la campaña desarrollada entre octubre y diciembre del año pasado, cuando se aplicó la dosis contra el sarampión y la rubéola.

En el caso de los lugares que cuentan con Caps, los pequeños sí están al día en la inmunización, sólo hubo casos esporádicos en los cuales debieron completar las dosis faltantes.

En el operativo se cuenta con una médica clínica y una pediatra, promotores de salud que realizan las evaluaciones de peso y talla y la parte administrativa.
Según los trabajadores, hasta el momento no detectaron enfermedades graves en los escolares.

“Creo que es bueno desarrollar estos programas en los barrios, eso hace también que los chicos estén mejor controlados y atendidos”, finalizó Rohrmoser.