SAN IGNACIO. Investigan el presunto homicidio de una beba aborigen en la aldea Pindoty.

El caso es aberrante. La autopsia determinó que la beba, llamada Estefanía Martínez, -de 4 meses- tenía el cráneo fracturado y varias costillas rotas.

La principal hipótesis es que la mataron a golpes.

De hecho, sus padres, Míriam Bogado y Cristian Martínez, ambos de 18 años, desaparecieron de la aldea situada camino al Club del Río, en San Ignacio.

El lamentable caso trascendió ayer viernes, alrededor de las 12, cuando la directora del hospital de San Ignacio, Míriam Piris, se presentó en la comisaría de esa localidad y denunció que una beba ingresó al nosocomio sin signos vitales y que desconocía las causas del deceso.

La autopsia estableció las citadas lesiones y determinó que la muerte habría ocurrido unas 48 horas antes de ser encontrada.

Justamente, habría sido el cacique de esa aldea quien halló el cadáver.

En este sentido, el líder tribal ya prestó declaración testimonial.

En un principio, la causa se inició en el Juzgado en lo Penal 1 de Posadas, del juez Marcelo Cardozo, quien ordenó la autopsia y después los arrestos de los padres.

Sin embargo, el magistrado giró las actuaciones a su par del Instrucción 7, Carlos Giménez, en virtud de que el hecho ocurrió en enero, durante el turno de este juez.

Fuente MISIONES OPINA